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26 septiembre 2022 9:02 pm

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La acción del hombre, la principal causa de amenaza en la fauna silvestre

El Centro de La Tahonilla, en Tenerife, recibe anualmente unos 5.000 animales procedentes de la fauna silvestre. Su objetivo principal es curar a los animales y devolverlos a su hábitat natural

Informa: Elena Falcón / Patxi Hernández

El Centro de La Tahonilla, en Tenerife, recibe llamadas a diario para el auxilio de la fauna silvestre. En la última campaña de recuperación de la pardela recibieron unos 3.600 avisos en tan solo 20 días. Una situación ante la que animan a la población a continuar colaborando para que el centro siga devolviendo a los animales heridos a su hábitat natural.

Las instrucciones de los profesionales ante las llamadas de la ciudadanía alertando de aves heridas son siempre las mismas. Es importante no darles de comer y tratar de cogerlas, con cuidado, con alguna toalla o camiseta. Después, es necesario, según Alejandro Suárez, veterinario del centro, «albergarlos en una caja en un lugar tranquilo».

El objetivo es curar y devolver cada animal a su hábitat natural, aunque no siempre es posible. En algunos casos, los animales han perdido alguna capacidad imprescindible para su supervivencia en un entorno salvaje. Ese es el caso de una aguililla a la que siendo muy joven le golpearon en la cabeza al entrar en un gallinero. Desde entonces perdió su capacidad de orientarse y vive en La Tahonilla.

La acción del hombre, la principal causa de amenaza en la fauna silvestre
Ejemplar de vuelvepiedra en el Centro de Recuperación de Fauna de La Tahonilla CABILDO DE TENERIFE (Foto de ARCHIVO) 17/5/2020

La Tahonilla recibe unos 5.000 animales al año

No obstante, no es el único caso. Un cernícalo ingresó con una herida de balín y un petrel, una especie muy amenazada, cayó en los acantilados. Sin embargo, la acción del hombre es la causa principal de que estos animales se encuentren en el centro. En esta misma línea, la población de las lechuzas comunes se está deteriorando debido al «uso abusivo de veneno para ratones», explica Suárez.

Por otro lado, también hay muchas tortugas destrozadas por la hélice de una embarcación, o gaviotas. Una de ellas, está afectada por una parálisis muy extendida en Europa de la que se desconoce la causa.

De igual forma, las pardelas son las especies más frecuentes en La Tahonilla, que por la contaminación lumínica caen desorientadas.

El centro, que recibe unos 5.000 animales al año, trabaja con la aspiración de dejar de ser necesario algún día.

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