FABIO BALADER LÓPEZ

FABIO BALADER LÓPEZ, TÉCNICO SUPERIOR EN IMAGEN PARA EL DIAGNÓSTICO

 Fabio tiene 44 años y estudió Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico. No era una profesión que conociera de joven, llego de rebote, y sin embargo descubrió que tenía mucho que ver con él. Siempre le gustaron los ordenadores y el trato con las personas. Así que fue una de las mejores decisiones de su vida.

Desde pequeño quería ser sanitario. Su madre, enfermera, le transmitió el amor por cuidar, nos cuenta que cuando era pequeño estuvo ingresado por una operación, y eso fue determinante. Creció en él una vocación.

Lo que más le motiva de su profesión es que su ‘campo’ no para de crecer e innovar con nuevas tecnologías que agilizan y facilitan el diagnóstico, siempre hay algo nuevo que aprender.

FABIO BALADER LÓPEZ
FABIO BALADER LÓPEZ

Tanto es así que los técnicos superiores sanitarios estamos luchando por ser grado universitario, y se enorgullece de haber puesto su grano de arena en ese camino, coofundó en 2019 la Asociación Radiológica de Técnicos en Canarias.

Nos cuenta con añoranza una anécdota sobre la angustia que tenia una señora mayor que llevaba horas sola en urgencias, ella consiguió hacerle llorar después de 11 años de profesión, nunca le había pasado algo igual.

Lo mejor del trabajo, aunque suene a tópico, es conseguir cada día que alguien que viene preocupado por el resultado de su prueba, o que lleva un montón de tiempo esperando en urgencias salga del servicio con una sonrisa porque le hemos hecho reír o le hemos transmitido paz. Y esto pasa todos los días que trabaja, porque tiene unos compañeros increíbles, somos una piña, y la buena energía que tenemos, la transmitimos.

‘Cuando era pequeño no sabía lo que era un técnico en imagen para el diagnóstico. Me gustaba la rama sanitaria porque Mi madre enfermera y me transmitió el amor por cuidar a los demás. Ahora soy consciente de la importancia de esta profesión y de los avances que van dando las nuevas tecnologías. Es un campo que no para de crecer agilizando y facilitando los diagnósticos. Siempre hay algo que aprender. Lo mejor de este trabajo es cuando alguien entra preocupado por el resultado de una prueba y sale con una sonrisa porque le hemos hecho reír o le hemos transmitido paz. Recuerdo el caso de una señora en urgencias que me hizo llorar…. SOMOS VIDA’