23.4 C
Las Palmas
28 septiembre 2022 5:59 pm

Directo

Cierran el cráneo de una gata con una pieza fabricada en 3D

La gata nació sin una parte de la estructura ósea, provocándole convulsiones y ceguera. La operación se realizó en 2018

Los veterinarios diagnosticaron en la gata Meningoencefalocele, una enfermedad poco habitual en animales. Imagen: Europa Press

El equipo de Neurología del Hospital Veterinario AUNA de Valencia, dirigido por Alejandro Luján, ha cerrado el cráneo de una gata que nació sin una parte de esta estructura ósea, lo que le ocasionaba convulsiones y ceguera, mediante un implante creado con tecnología 3D.

Esta operación, que se ha publicado en la revista JFMS Open Reports, se llevó a cabo en 2018. En estos cuatro años se le han hecho revisiones y pruebas de manera periódica a la gata, que está recuperada y que puede hacer vida normal.

Fuentes de este centro veterinario han explicado que se trata de una cirugía de vanguardia en el mundo, ya que solo existía el antecedente de un gato en Estados Unidos. Sin embargo, la abertura craneal era menor y por tanto el cerebro estaba menos expuesto. Además, no se utilizó un implante a medida.

La gata, llamada Sansa, la adoptaron cuando tenía un mes y su propietaria la llevó al veterinario porque tenía un gran abultamiento en la cabeza y no veía bien. Finalmente, le diagnosticó un Meningoencefalocele, que le provocaba que el 30% de su cerebro estuviera fuera de la cavidad craneal.

Una enfermedad poco habitual

El Meningoencefalocele es «una enfermedad muy poco habitual en los animales de compañía y casi nunca se recurre a la cirugía para solucionarlo», ha explicado Luján. A su vez, ha añadido que optaron por intentarlo, de forma que esperaron a que terminara su crecimiento para que el cráneo llegara a su tamaño de adulto. Mientras, le controlaron las convulsiones con medicación.

Mediante tecnología 3D, diseñaron un implante para poder cerrar la corteza frontal de la gata y planificaron la cirugía, que se realizó en 2018. Duró tres horas y estuvieron implicados siete profesionales en lo que supuso «un reto quirúrgico».

Tras separar el cerebro de la piel, le colocaron el implante a la gata. Al día siguiente ya caminaba y a los pocos días le dieron el alta, ha indicado Luján. A su vez, ha considerado que esta operación ha sido «un gran paso» en las intervenciones con implantes de fabricación aditiva en el campo de la neurología.

Relacionadas

Otras Noticias