La Asociación de Víctimas califica estos últimos terceros grados de «indultos encubiertos» que no siguen ningún criterio técnico ni jurídico

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha denunciado este viernes que el 30 por ciento de los presos etarras ya han obtenido el tercer grado o semilibertad. Se trata de un régimen de cumplimiento penitenciario que el Gobierno vasco ha concedido en un año a 18 reclusos, el último de ellos condenado por el asesinato de dos Tédax de la Policía en 1991.
En un comunicado, la AVT califica estos últimos terceros grados de «indultos encubiertos» que no siguen ningún criterio técnico ni jurídico. Del mismo modo, que tan solo forman parte de la «hoja de ruta» marcada pro el Gobierno: «primero cerca, luego semilibres, y finalmente, libres».
Petición víctimas del terrorismo
«Ya estamos en la última fase de esta ignominia», avisa la AVT, antes de subrayar que los últimos 18 terceros grados concedidos desde la Consejería de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco a manos del PSE-EE son de presos etarras que han cumplido penas de prisión «irrisorias».

La asociación pone como ejemplo el último caso conocido esta semana, el de Juan Jesús Narváez Goñi. Una persona que junto con su pareja, la también etarra Itziar Alberdi Uranga permanecieron durante 22 años fugados de la Justicia hasta. Todo ello, hasta que fueron detenidos en 2014 en Puerto Vallarta (México). En este lugar vivían con sus dos hijos y trabajaban como masajista y profesora de yoga.
A Narváez Goñi se le juzgó en España en 2015. Así como condenado a cientos de años de prisión por el asesinato de dos artificieros de la Policía Nacional en 1991, Además, de por el atentado en una casa cuartel de Torremolinos (Alicante).
La AVT lamenta que no ha cumplido ni la mitad de la condena. También confía que el Fiscal de la Audiencia Nacional Carlos García Berro recurra este tipo de concesiones que, a su juicio, «vacían de contenido las condenas y convierten en papel mojado las sentencias dictadas«.