La institución adopta esta medida preventiva tras detectar niveles elevados de este gas en aulas, despachos, y laboratorios de varios campus
La Universidad de La Laguna ha clausurado de forma preventiva 65 espacios repartidos entre sus distintos campus tras detectar niveles elevados de gas radón.
Durante el mes de agosto ejecutará actuaciones para reducir su concentración y garantizar la seguridad de estudiantes y trabajadores antes del inicio del curso.

La decisión afecta a aulas, despachos y laboratorios. La universidad insiste en que se trata de una medida preventiva mientras completa las actuaciones previstas.
Agosto, el mes para ejecutar las mejoras
La ULL aprovechará el mes de agosto para desarrollar las actuaciones previstas. De este modo, evitará afectar a la actividad académica del próximo curso.
Los trabajos incluyen la mejora de los sistemas de ventilación y la instalación de dispositivos para controlar la concentración del gas en las dependencias afectadas.
Asimismo, los técnicos comprobarán la eficacia de las medidas antes de autorizar la reapertura de cada espacio.
Una medida preventiva para garantizar la seguridad
La institución asegura que las instalaciones volverán a utilizarse cuando las mediciones confirmen niveles seguros de gas radón. Así, el alumnado y el personal podrán regresar con todas las garantías.
Mientras tanto, la universidad mantiene su compromiso con la salud de la comunidad educativa y continuará aplicando las medidas necesarias para reducir la presencia de este gas.



