Las delegaciones acuerdan una ‘hoja de ruta’ basada en el respeto institucional, la negociación y la búsqueda de una solución política para el país

El Gobierno de Venezuela y representantes de la Asamblea Nacional elegida en 2015 iniciaron este jueves en Caracas un nuevo proceso de diálogo político. Ambas partes buscan avanzar en acuerdos para afrontar la reconstrucción tras los terremotos de junio y abrir una nueva etapa de negociación política.
Las conversaciones comenzaron con la constitución de una mesa de trabajo permanente. El primer ciclo de reuniones se prolongará hasta el próximo 12 de agosto.
Un nuevo proceso de negociación
Las delegaciones del Gobierno venezolano y de la oposición celebraron la sesión inaugural del diálogo en Caracas. Durante el encuentro aprobaron la metodología y la agenda de trabajo.
Además, ambas partes suscribieron una declaración con los principios que guiarán las conversaciones. Entre ellos figuran el respeto a la soberanía nacional, la negociación de buena fe y la búsqueda de una solución política, pacífica y democrática.
El acuerdo también incluye el compromiso de respetar los derechos humanos, verificar el cumplimiento de los pactos que se alcancen y mantener un trato igualitario entre las delegaciones.
La reconstrucción, entre las prioridades
El proceso de diálogo llega semanas después de los terremotos registrados a finales de junio. Las partes pretenden impulsar medidas que contribuyan a la reconstrucción del país.
La oposición considera que este encuentro puede abrir una nueva etapa política. Su representante, Dinorah Figuera, defendió que las conversaciones deben favorecer la democracia y la reinstitucionalización de Venezuela.
Asimismo, ambas delegaciones permanecerán en sesión permanente durante este primer ciclo. El objetivo pasa por avanzar en acuerdos antes del 12 de agosto.
Estados Unidos respalda las conversaciones
El Gobierno de Estados Unidos expresó su satisfacción por el inicio del diálogo en Caracas. Washington considera que estas conversaciones representan una oportunidad para avanzar hacia una solución política.
Además, el Departamento de Estado valoró los esfuerzos para atender las necesidades de la población afectada por los terremotos y promover una mayor estabilidad en el país.
Por último, la Administración estadounidense reiteró su apoyo a un proceso liderado por los propios venezolanos y basado en el diálogo entre las partes.



