El buque oceanográfico del CSIC culmina su primera campaña ártica con un proyecto coordinado desde Canarias para estudiar el carbono en el mar de Groenlandia
El ‘Odón de Buen’ ha completado su primera campaña ártica en el marco de un proyecto científico coordinado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). El buque oceanográfico ha desarrollado durante la expedición diferentes trabajos de investigación en el mar de Groenlandia, una región especialmente relevante para estudiar la conexión entre los océanos Atlántico y Ártico y su influencia sobre el clima.

El barco partió el pasado 2 de agosto desde Reikiavik y atracó este viernes en el puerto de Longyearbyen, en el archipiélago noruego de Svalbard. Durante la travesía, el equipo científico se desplazó hasta las proximidades de la banquisa ártica para desarrollar los trabajos previstos. Todo, en el marco del proyecto Impacto de la actividad a mesoescala en la biogeoquímica del mar de Groenlandia (IMAGE).
Canarias al frente de una investigación en aguas polares
El proyecto IMAGE analiza cómo las estructuras oceanográficas influyen en el transporte y el destino del carbono orgánico en el mar de Groenlandia. La investigación se centra en una zona estratégica para comprender los intercambios entre el Atlántico y el Ártico. También, en los procesos que intervienen en la formación de aguas profundas.
El interés científico de esta región va más allá de sus aguas. El mar de Groenlandia constituye un área especialmente sensible al cambio climático. Por ese motivo, conocer mejor su funcionamiento puede ayudar a anticipar la evolución del sistema oceánico del Atlántico y su papel en la regulación del clima global.
La campaña ha permitido a los investigadores trabajar a escasa distancia de la banquisa. La capa de hielo marino que flota sobre las aguas de las regiones polares. En este entorno, los científicos han podido estudiar los procesos físicos y biogeoquímicos relacionados con el transporte de carbono en uno de los océanos que más rápidamente está experimentando los efectos del calentamiento global.
Un buque preparado para explorar las grandes profundidades
El ‘Odón de Buen’ se incorporó en 2024 a la flota del Instituto Español de Oceanografía (IEO). Integrado en el CSIC, cuenta con tecnología de última generación para el estudio de los ecosistemas, hábitats y fondos marinos.
Entre sus principales capacidades destaca la posibilidad de desarrollar investigaciones hasta los 6.000 metros de profundidad, gracias a los equipos autónomos subacuáticos y al resto de sistemas científicos que incorpora. Estas prestaciones permiten al buque participar en campañas oceanográficas en diferentes regiones del planeta y abordar investigaciones que requieren acceder a zonas de difícil exploración.
El legado de un pionero de la oceanografía
El nombre del buque recuerda a Odón de Buen y del Cos (1863-1945), naturalista español considerado uno de los principales impulsores de la oceanografía en España y uno de los pioneros de esta disciplina científica en Europa.
Su primera campaña ártica suma ahora una nueva misión científica de alcance internacional a la trayectoria del buque, con Canarias como punto de referencia de un proyecto que busca profundizar en el conocimiento del océano y en los procesos que vinculan su dinámica con el clima.


