Tras la jornada de nerviosismo a primera hora del lunes vivida en Lomo Colmenar, Ceuta, este martes la situación cerca del espacio habilitado para acoger a migrantes parece más tranquila
La mañana de este martes está transcurriendo con mayor tranquilidad en las proximidades de Lomo Colmenar, donde se encuentra uno de los espacios habilitados para la acogida de migrantes en Ceuta, después de los momentos de tensión registrados este lunes.
Cientos de personas se concentraron en los exteriores del recinto con la intención de acceder al espacio de acogida, que ya se encontraba lleno. La situación generó momentos de nerviosismo y obligó a intervenir a la Policía Nacional para ordenar a los migrantes que permanecían en la vía pública y evitar que la concentración derivara en incidentes.
Según las últimas informaciones, alrededor de 5.000 personas que entraron a Ceuta el pasado 30 de julio permanecen todavía en la ciudad, una situación que mantiene la presión sobre los recursos de acogida disponibles.
Vivas diferencia la situación de Ceuta de la de Canaria
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha marcado diferencias entre la situación migratoria que atraviesa la ciudad autónoma y la presión migratoria que soportan otros territorios como Canarias. En este sentido, en declaraciones para los Servicios Informativos de Televisión Canaria, ha trasladado su «solidaridad» al archipiélago y al conjunto de España, pero ha advertido de que el problema de Ceuta tiene una dimensión distinta.
«Solidaridad a Canarias, solidaridad a toda España, pero tenga en cuenta que en Ceuta no se está viviendo una crisis migratoria. Esto tiene otro rango, esto tiene otro plano», ha señalado Vivas.
El presidente ceutí ha insistido en que lo ocurrido en la ciudad autónoma debe ser abordado desde la perspectiva de la seguridad nacional y no únicamente como un fenómeno migratorio. «En Ceuta se está viviendo una crisis de seguridad nacional», ha afirmado de manera contundente.
Vivas ha reclamado así una respuesta del Estado acorde con la gravedad de la situación y ha vinculado directamente la crisis con la defensa de la integridad territorial española. «La integridad territorial de España ha sido atacada a través de Ceuta y, por tanto, esto exige una reacción del Estado acorde con la naturaleza del problema», ha subrayado.
Malestar vecinal
A esta situación se suma el malestar expresado por parte de vecinos de distintas zonas de Ceuta. Decenas de ciudadanos, principalmente residentes en las viviendas militares situadas en la Avenida de Otero, volvieron a concentrarse durante la tarde-noche del lunes para mostrar su rechazo a la habilitación de nuevos espacios para la acogida de migrantes.
En esta ocasión, las protestas estuvieron motivadas por la decisión del Gobierno de utilizar la antigua ‘Fábrica de harinas’ como espacio de acogida. Los vecinos reclaman información sobre el futuro uso de estas instalaciones, ubicadas junto a sus viviendas y próximas a un colegio concertado.

La concentración contó también con el respaldo de Antonio Seoane, miembro de la junta directiva de la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (Asfaspro), quien acudió para apoyar las reivindicaciones vecinales.
Desde Asfaspro se ha denunciado la situación de “desinformación” que, a su juicio, están sufriendo los residentes por parte del Ministerio de Defensa respecto al uso de un local anexo a sus viviendas.
Durante la protesta, los participantes insistieron en que “Ceuta no es un CETI” y reclamaron la dimisión del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez, al que responsabilizan de permitir la utilización de la antigua fábrica como espacio de acogida.
Mientras tanto, la situación en Lomo Colmenar permanece este martes bajo vigilancia policial, en un contexto marcado por la elevada presencia de migrantes en la ciudad y por la creciente preocupación de parte de los vecinos ante la habilitación de nuevos recursos.


