La Procesión de Madrugada del Cristo de La Laguna recorre los templos del casco histórico con la predicación de las Siete Palabras hasta su entrada en la Catedral
La Laguna ha vivido en la madrugada de este viernes uno de los momentos más sobrecogedores de su Semana Santa con la celebración de la tradicional Procesión del Santísimo Cristo de La Laguna, que ha recorrido las calles del casco histórico hasta culminar, en torno a las 9:10 horas (con algo de retraso con respecto a lo previsto), con su entrada en la Santa Iglesia Catedral.
Comienzo
La jornada comenzó a las 2:30 horas en el Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna con la Hora Santa. Un espacio de recogimiento que dio paso, a las 3:30 horas, a la predicación de la primera de las Siete Palabras de Jesucristo en la cruz: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.
Media hora más tarde, a las 4:00 horas, se iniciaba la solemne procesión de madrugada. El Santísimo Cristo de La Laguna salió acompañado por las imágenes de Nuestra Señora de los Dolores, San Juan Evangelista y Santa María Magdalena. Se incorporaban al cortejo en el Monasterio de Santa Clara de Asís, junto a la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna.
Imágenes: Patricia Santana
Paradas
A lo largo del recorrido, el silencio y la solemnidad marcaron cada una de las paradas en los templos del centro histórico, donde se fueron proclamando las distintas palabras de Cristo en la cruz. En el Monasterio de Santa Clara de Asís se meditó la segunda palabra, “Hoy estarás conmigo en el paraíso”; en el Monasterio de Santa Catalina de Siena, la tercera: “Mujer, he ahí a tu hijo; hijo, he ahí a tu madre”.
El itinerario continuó por la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, donde se proclamó la cuarta palabra, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.
Por la Parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, con la quinta: “Tengo sed”. Posteriormente, en la iglesia del Antiguo Hospital de Nuestra Señora de los Dolores se meditó la sexta palabra, “Todo está cumplido”. En esta caso, la lectura estuvo a cargo del periodista de esta casa Máyer Trujillo.
El recorrido culminó en la Santa Iglesia Catedral, donde se proclamó la séptima y última palabra, “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”, poniendo fin a una de las procesiones más emblemáticas y cargadas de simbolismo de la Semana Santa lagunera.
La llegada del Cristo a la Catedral cerró una noche de profundo recogimiento y devoción, marcada por la participación de fieles y el respeto al carácter penitencial de esta tradición centenaria.


