El Gobierno hizo públicos este miércoles 40 documentos y comunicaciones de diversas fuentes relacionadas con la crisis de Ceuta, la entrada de más de 70.000 personas a finales de julio en la ciudad autónoma

ERC, Junts y PNV se han unido este jueves a las críticas del PP y Vox al Gobierno tras los informes publicados sobre la crisis de Ceuta. El Gobierno hizo públicos este miércoles 40 documentos y comunicaciones de diversas fuentes como el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), la Policía o la Guardia Civil emitidos entre el 1 y el 31 de julio y relativos a la situación en la ciudad autónoma.
El portavoz del PP, Borja Sémper, ha lamentado este jueves el «bochorno» y la «desconfianza» que el Gobierno está proyectando sobre el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
En entrevistas en Radio Nacional y Telecinco, Sémper ha señalado que este es «un despropósito» de unas dimensiones «difícilmente explicables», en referencia a los citados informes, a los que siguieron unas fuentes remitidas por Moncloa en las que se señalaba que el CNI no había anticipado la magnitud y naturaleza de lo que terminó ocurriendo el día 30 de julio en Ceuta.
Vox ha considerado en el Congreso que los informes de la Guardia Civil y la Policía Nacional prueban que el Gobierno ya tenía constancia de que la invasión se iba a producir. Durante su intervención en el pleno, el portavoz de la formación en la Comisión de Defensa del Congreso, Alberto Asarza, ha abogado de nuevo por activar el artículo 102 de la Constitución y llevar al Ejecutivo ante el Tribunal Supremo.
Críticas de PNV, Junts y ERC
También en el pleno se ha pronunciado sobre este asunto el diputado del PNV, Mikel Legarda, quien ha censurado al Gobierno por la «falta de tensión» en las alertas emitidas, por la «laxitud» al recibirlas y por «seguir diciendo que todo se hizo razonablemente bien cuando todo se hizo razonablemente mal».
Por su parte, la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, ha señalado que es evidente el «descontrol absoluto» que existe en el Gobierno. «El señor Sánchez no tiene control ni sobre las fronteras, ni sobre su Gobierno, ni sobre la seguridad del Estado español», ha afirmado en declaraciones a los medios.
En ERC también se han mostrado críticos con el Ejecutivo, al que han acusado, a través de su portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, de estar poniendo a los pies de los caballos a la ministra de Defensa, Margarita Robles, porque prefieren que se hable de sus «peleas y disputas internas» a que se hable de Marruecos.
El aviso del CNI
Otros socios del Gobierno, como Bildu o Compromís, se han alejado de esta línea y se han centrado en el aviso del CNI, que consideran ni se hizo por un cauce oficial, ni con las debidas garantías, ni al destinatario adecuado.
Así lo ha señalado la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, quien ha subrayado que «una comunicación a través de WhatsApp a una persona que no es un cargo de primera línea en el Gobierno difícilmente se puede interpretar como un aviso oficial».
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, se ha limitado a contestar que en este asunto lo importante es que el Gobierno tenía que haber revisado la relación con Marruecos hace mucho tiempo, porque la crisis de Ceuta se debe a que «no hay vías legales y seguras para migrar» y la UE ha «entregado a Marruecos el control migratorio».
La diputada de Coalición Canaria, Cristina Valido, ha opinado asimismo «que el CNI no alertó convenientemente, como está apuntando el Gobierno» aunque ha considerado que con esos avisos los gobiernos español y marroquí podían haber reforzado el control de las fronteras y evitado lo ocurrido.


