La nueva ordenanza refuerza las normas de limpieza y gestión de residuos, amplía las obligaciones ciudadanas y establece nuevas sanciones

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha aprobado definitivamente una nueva Ordenanza de Higiene Urbana que incorpora prohibiciones como verter a la vía pública agua procedente del riego o del aire acondicionado y sacudir alfombras o textiles desde balcones y ventanas, y pide evitar las micciones de los animales en espacios públicos.
La normativa, aprobada este viernes por el pleno municipal, actualiza el reglamento vigente desde hace más de dos décadas y refuerza las obligaciones de los ciudadanos, comercios y organizadores de eventos en materia de limpieza y gestión de residuos, según ha informado el consistorio en un comunicado.
El concejal de Higiene Urbana y Carnaval, Héctor Alemán, ha señalado que la nueva regulación «refuerza la limpieza y el cuidado de los espacios públicos y establece unas reglas más claras para avanzar en la correcta gestión de los residuos».
Más control de residuos
La ordenanza amplía además las fracciones sujetas a separación en origen e incorpora, junto al vidrio, papel y envases, los biorresiduos, aceites usados, textiles, muebles y restos de poda.
El nuevo texto contempla también la posibilidad de implantar sistemas de recogida puerta a puerta y mecanismos de apertura electrónica de contenedores vinculados a personas o inmuebles.
En el caso de actividades económicas y eventos celebrados en espacios públicos, la normativa endurece las exigencias de limpieza y obliga a prever medidas de prevención, gestión y separación de los residuos generados.
La ordenanza incorpora, asimismo, el principio de «quien contamina paga» y prevé incentivos y reducciones de tasas para prácticas como el compostaje doméstico o la mejora de la separación de residuos.
El documento incluye un régimen sancionador con infracciones leves, graves y muy graves, además de sanciones económicas proporcionales a la gravedad de las conductas.


