Jornada más tranquila este viernes después de las precipitaciones que desde la tarde de este jueves y madrugada de viernes se han registrado en diferentes puntos del archipiélago

Canarias afronta este viernes una jornada meteorológicamente más tranquila después de las precipitaciones registradas desde la tarde-noche del jueves y durante buena parte de la madrugada. Las lluvias dejaron registros destacados en distintos puntos del archipiélago, con acumulaciones superiores a los 10 litros por metro cuadrado en zonas del nordeste de Tenerife, el norte de Gran Canaria y el nordeste de La Palma.
Durante la primera mitad del día, las precipitaciones tenderán a remitir progresivamente. Aun así, persistirán algunas nubes, principalmente en las vertientes norte y, de forma puntual, en el sur de las islas de mayor relieve. Con el avance de la jornada, la nubosidad irá perdiendo protagonismo y dará paso a claros.
En cuanto a las temperaturas, este viernes será previsiblemente el día más fresco de la semana, con valores más suaves que los registrados durante las últimas jornadas. Sin embargo, esta situación será transitoria, ya que el termómetro volverá a subir durante el fin de semana. De hecho, en las zonas costeras del sur de Gran Canaria se podrán alcanzar puntualmente los 30 grados este viernes.
El viento alisio soplará con intensidad moderada, aunque se esperan intervalos localmente fuertes en áreas del sureste y noroeste de las islas de mayor relieve, así como en el sur de Lanzarote y Fuerteventura.
Mareas vivas
En el litoral, inicialmente predominará un estado de la mar relativamente tranquilo, con olas inferiores al metro en buena parte de las costas abiertas del norte y oeste de Lanzarote y Fuerteventura. No obstante, el oleaje irá aumentando a lo largo del día hasta alcanzar alturas próximas a los dos metros al final de la jornada.
A esta situación se suma la presencia de mareas vivas, con una pleamar especialmente alta durante el mediodía. Las conocidas como mareas del Pino, asociadas a un coeficiente de marea elevado, pueden favorecer que el mar gane terreno en determinadas zonas del litoral. La combinación de la pleamar con el viento y el oleaje podría provocar una mayor penetración del agua, especialmente en las vertientes este y sureste de las islas.
Por ello, se recomienda extremar la precaución en paseos marítimos, zonas costeras bajas y áreas próximas al litoral durante las horas de pleamar.


