Hallan un esqueleto humano en la costa de Garachico y ahora investigan si se trata de una persona asesinada en la Guerra Civil o el franquismo, o si fue víctima de una catástrofe

Una intervención arqueológica de urgencia ha permitido recuperar los restos humanos parcialmente expuestos por la erosión costera en una zona próxima a la playa de Barranco Hondo, en Garachico. El siguiente reto que se le plantea a los especialistas es determinar la naturaleza y cronología de los restos, así como obtener información sobre las circunstancias y el contexto en el que se produjo su depósito.
La arqueóloga Nuria Álvarez explica, en declaraciones facilitadas por la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, que en estos momentos se barajan varias hipótesis. Los trabajos partieron de la teoría de que se trate de un represaliado de la Guera Civil. Ahora bien, a medida que han ido excavando han ido surgiendo nuevas ideas, como que el cuerpo podría ser de una víctima de la peste negra o de las riadas que acaecieron en Garachico en distintos momentos históricos.
Restos humanos en la Isla Baja
El equipo arqueológico que ha intervenido en esta acción recuerda además que la presencia de restos humanos en diferentes puntos del litoral de la Isla Baja está documentada desde hace décadas.
Los resultados de los análisis de laboratorio serán los que permitan establecer científicamente estos aspectos y valorar, a partir de las evidencias obtenidas, su posible contexto histórico.




Los trabajos desarrollados sobre el terreno han posibilitado documentar y extraer los restos mediante procedimientos arqueológicos, preservando tanto las evidencias óseas como la información proporcionada por el contexto en el que fueron localizados.
Ahora estudiarán el material recuperado con equipos arqueológicos y bioantropológicos especializados.
El equipo de investigación que ha participado en la intervención está integrado por Luana Studer Villazán, especialista en historia contemporánea; Laura Bencomo Fernández y Nuria Álvarez Rodríguez, arqueólogas; Sarah Delgado Luis, especialista en bioantropología; y Carlos García Ávila, técnico de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, especialista en documentación fotogramétrica.
Continuarán ahora con el estudio de los materiales recuperados y el análisis de las evidencias obtenidas durante la intervención.


