Dee ellos, al menos 1.100 migrantes murieron intentando llegar a Canarias, según la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados

Más de 3.000 migrantes murieron o desaparecieron en el Mediterráneo y el Atlántico el pasado año al intentar llegar a Europa. Una cifra que duplica las víctimas de 2020, según reveló este viernes la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
De entre las víctimas, 1.153 perecieron o desaparecieron en la ruta hacia las Islas Canarias por el Atlántico.
Mientras que 1.924 fallecieron o desaparecieron al intentar alcanzar Europa a través de las rutas mediterráneas central y occidental (principalmente hacia España e Italia).
El documento hace un llamamiento a proteger a los migrantes, entre ellos refugiados y solicitantes de asilo, «que se embarcan en peligrosas travesías».
Protección de migrantes
ACNUR ha recordado que los cierres fronterizos derivados de la pandemia de COVID-19, la inestabilidad política y de seguridad complican aún más la situación de los migrantes.
En este sentido, la agencia ha reclamado por boca de su portavoz «alternativas» a los largos y peligrosos viajes, así como un enfoque político más humanitario. La ONU y las organizaciones de Derechos Humanos denuncian la falta de mecanismos claros de desembarco para los migrantes rescatados en aguas del Mediterráneo.