Óscar Domínguez, Juan Negrín, Blas Cabrera Felipe, María Rosa Alonso o Agustín Espinosa pasaron por las aulas del Instituto Cabrera Pinto, un patrimonio inmaterial que se recoge en un libro
Lleva el nombre de un palmero pero está situado justo en el centro de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna. Esto ya nos debería dar una pista de que estamos hablando de un lugar importante, con mucha historia y espíritu regional. No en vano, su nombre completo es Instituto Canarias-Cabrera Pinto.
Por sus aulas pasaron no solo el catedrático y docente que lo dirigió durante 25 años (1900-1925), Adolfo Cabrera Pinto, sino nombres tan conocidos como el de María Rosa Alonso, Agustín Espinosa, Óscar Domínguez, Juan Negrín o Blas Cabrera Felipe. Todo ellos, junto a otros tantos destacados políticos, artistas, periodistas o pedagogos, lo fueron nutriendo de una historia que ahora queda plasmada en ‘El Patrimonio Cultural del Instituto de Canarias de La Laguna’.
Se trata de una obra coordinada por Ana María García Pérez, que ordena y da forma a la visión de 23 autores y autoras que dialogan con las paredes que encierran una importante parte de nuestra historia en la calle San Agustín. García es también la encargada, junto a Margarita Rodríguez Espinosa, del capítulo dedicado a Agustín Espinosa. El profesor y docente destacó como uno de los exponentes del surrealismo dentro y fuera de Canarias. Hoy, las autoras luchan por la recuperación y divulgación de su legado.


Libro ‘El Patrimonio Cultural del Instituto de Canarias de La Laguna’
Historia del Cabrera Pinto
No habían transcurrido ni cuatro años de la llegada de Colón a América cuando se funda la Ciudad de La Laguna. Pocos años después ya contaba con un convento que se convertiría en un edificio de vital importancia para Canarias. Era el Convento de San Agustín, erigido en el centro histórico de la ciudad y que desempeñó durante siglos una labor social y religiosa.
Habría que esperar hasta el Siglo XIX para que comenzase su labor docente. Fue con la desamortización de los bienes eclesiásticos. Cerraron el convento y comenzó a funcionar como la Universidad Literaria de San Fernando, que funcionó como tal de 1836 a 1845. La supresión de esta universidad llevó, en 1846, a la creación del Instituto de Segunda Enseñanza de Canarias, que continuó funcionando en el mismo edificio, heredando los fondos y la biblioteca de la universidad, que se convirtió en la Biblioteca Provincial de Canarias.
Con la creación del Instituto de Segunda Enseñanza de Canarias, el edificio pasó a ser uno de los pilares fundamentales en la educación de Canarias. De hecho, fue el único instituto de las islas hasta 1916, cuando se fundó el Las Palmas.
De este instituto dependían todos los centros privados de enseñanza de Canarias y fue también la sede de la Sección de Estudios Universitarios en 1913, primer paso hacia la restauración de la Universidad de La Laguna.
A lo largo de su historia, el Instituto Canarias Cabrera Pinto ha sido el germen de la actual Universidad de La Laguna, debido a su vinculación con la educación superior. En 1906, durante la visita de Alfonso XIII, el director Adolfo Cabrera Pinto solicitó al monarca el restablecimiento de la Universidad, lo que finalmente se concretó en 1913 con la creación de la Sección Universitaria en el instituto.
El edificio también fue testigo de momentos cruciales en la historia reciente de España. Durante la Guerra Civil Española, entre 1938 y 1940, lo utilizaron como prisión por la Jefatura Local de Investigación e Información de Falange Española. En ese periodo, trasladaron a los estudiantes y el personal al Instituto de Santa Cruz de Tenerife.
A pesar de las vicisitudes históricas, el centro siguió siendo un pilar en la educación de las islas y un símbolo de la resistencia cultural durante la dictadura franquista. En la posguerra, el Instituto Canarias Cabrera Pinto siguió formando a nuevas generaciones que contribuirían al renacimiento cultural y académico de Canarias.
Hoy en día, el IES Cabrera Pinto posee tres salas de exposición muy destacables. El museo de ciencias naturales, el museo de antropología y la sala Blas Cabrera Felipe.
Personajes destacados
A lo largo de los siglos, por las aulas del Instituto Canarias Cabrera Pinto han pasado algunos de los más destacados intelectuales, artistas y científicos de Canarias. El propio Benito Pérez Galdós presentó a los exámenes para obtener el título de Bachiller en Artes en el Instituto de Canarias. Figuras como las que se han nombrado en estos párrafos son solo algunos de los que forman parte de su historia, pero no son los únicos. A continuación se detallan los que están incluidos en esta nueva obra, pero que podrían ampliarse con los que cada año han ido saliendo de sus promociones.

Juan Bethencourt Alfonso fue médico, antropólogo, historiador y periodista tinerfeño, nacido en San Miguel de Abona en 1847 y fallecido en 1913. Su figura resulta clave para el estudio de la cultura aborigen canaria, especialmente por su interés en la tradición oral, las costumbres populares y la pervivencia de elementos guanches tras la conquista. Su obra más importante es Historia del pueblo guanche, publicada póstumamente en tres tomos, junto a otros trabajos como Los aborígenes canarios y Costumbres populares canarias de matrimonio, nacimiento y muerte.

Luis Rodríguez Figueroa fue escritor, abogado y político tinerfeño, nacido en Puerto de la Cruz en 1875 y asesinado en 1936, al inicio de la Guerra Civil. Su trayectoria combinó la actividad literaria con el compromiso político y la denuncia social. Su novela El cacique, publicada en 1901, es una de sus obras más relevantes por su crítica al caciquismo y a las estructuras de poder en Canarias. También escribió poesía y otros textos como Preludios, Venus Adorata, El Mencey de la Arautapala, Mazir y Banderas de la democracia.

Blas Cabrera Felipe fue uno de los científicos españoles más importantes del siglo XX. Nacido en Arrecife en 1878 y fallecido en México en 1945, destacó como físico especializado en magnetismo y como impulsor de la modernización científica española. Fue director del Laboratorio de Investigaciones Físicas, rector de la Universidad Central de Madrid y una figura muy vinculada a la Junta para Ampliación de Estudios. Publicó numerosos trabajos científicos, especialmente sobre propiedades magnéticas de la materia, y su legado le valió el reconocimiento como uno de los grandes referentes de la física española.

Manuel Bethencourt del Río fue médico y político, nacido en Teror en 1882 y fallecido en Santa Cruz de Tenerife en 1944. Se formó en Medicina y amplió estudios en varias ciudades europeas, como París, Berlín, Viena y Londres. Conocido como el “médico de los pobres”, atendía gratuitamente a personas sin recursos y por su compromiso social. También participó activamente en la vida política republicana y socialista de Tenerife, y sufrió prisión y persecución tras el golpe de 1936. Su legado se ha estudiado en obras como El médico de los pobres. Manuel Bethencourt del Río y Diario y cartas de la cárcel.

Juan Negrín López fue médico, fisiólogo y político, nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1892 y fallecido en París en 1956. Antes de su etapa política, desarrolló una brillante carrera científica como investigador en fisiología y contribuyó a crear una escuela científica de gran relevancia. En el plano político, fue una de las figuras centrales de la Segunda República y llegó a ser presidente del Gobierno durante la Guerra Civil. Su legado combina la investigación médica, la modernización universitaria y una trayectoria política marcada por el exilio y la controversia histórica.

Agustín Espinosa fue escritor, profesor y una de las grandes figuras de la vanguardia literaria canaria. Nació en Puerto de la Cruz en 1897 y desarrolló una obra marcada por el surrealismo, la experimentación formal y la reinterpretación del paisaje insular. Entre sus libros más destacados figuran Lancelot, 28º-7º, una visión literaria y vanguardista de Lanzarote, y Crimen, considerada una de las obras más importantes del surrealismo español. También escribió Sobre el signo de Viera, Media hora jugando a los dados y Clavijo y Fajardo.

José Carlos Schwartz Hernández fue un abogado y político tinerfeño. Nació en Santa Cruz de Tenerife en 1897 y asesinado en Las Cañadas del Teide en 1936. Miembro de la burguesía liberal, fue gobernador civil de la provincia y último alcalde republicano de Santa Cruz de Tenerife. Su relevancia no se vincula tanto a una obra escrita como a su papel público durante la Segunda República y a su condición de víctima de la represión franquista. Su figura se ha recuperado como símbolo de la memoria democrática en Tenerife.

Óscar Domínguez fue pintor surrealista, nacido en La Laguna en 1906 y fallecido en París en 1957. Es una de las figuras canarias con mayor proyección internacional en el arte del siglo XX. Se integró en el ambiente surrealista parisino y mantuvo relación con artistas y escritores como André Breton, Paul Éluard y Pablo Picasso. Entre sus obras más destacadas figuran El Drago de Canarias, La bola roja, Le dimanche, Cueva de guanches, Los sifones y Máquina de coser electro-sexual. También se le reconoce por su aportación a la técnica de la decalcomanía surrealista.

María Rosa Alonso fue filóloga, profesora, ensayista y escritora tinerfeña, nacida en Tacoronte en 1909 y fallecida en 2011. Estudió Filología Moderna y se doctoró en Filología Románica, además de desarrollar una intensa labor intelectual entre Canarias, Madrid y Venezuela. Es una de las grandes estudiosas de la literatura canaria y española. Entre sus obras destacan San Borondón, signo de Tenerife, El poema de Viana, Manuel Verdugo y su obra poética, Papeles tinerfeños, La ciudad y sus habitantes y la novela Otra vez.

Antonio González González fue químico, investigador y catedrático de Química Orgánica y Bioquímica de la Universidad de La Laguna, nacido en Los Realejos en 1917 y fallecido en 2002. Fue una figura esencial de la ciencia canaria y española, especialmente por sus investigaciones sobre productos naturales de origen vegetal y marino. Fundó una escuela científica de gran proyección internacional y recibió el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1986. Su producción fue enorme, con alrededor de 700 publicaciones científicas, numerosas tesis dirigidas y patentes.
Autores y autoras
‘El Patrimonio Cultural del Instituto de Canarias de La Laguna’ se presentó el 18 de diciembre de 2025 y está financiado por la Concejalía de Patrimonio del Ayuntamiento de La Laguna.
En su elaboración han participado 23 autores y autoras, que se detallan a continuación: Aarón León
Alicia Cabrera, Álvaro Díaz Torres, Ana María García Pérez, Carlos Rodríguez Morales, Eligio Hernández Gutiérrez, Eliseo Izquierdo Pérez, Francisco Pérez Caamaño, Joaquín Aguilera Klink, José Manuel Hernández, José Vicente González Bethencourt, Juan Ramón Herrera Arteaga, Juana González González, Leandro Trujillo Castaños, Manuel Adolfo Fariña, Margarita Rodríguez Espinosa, Mariana Cejas, Matilde Arnay, Mayra Afonso, Mercedes Pérez Schwartz, Milagros Luis Brito, Natalia Pais y
Teresita Bonilla Abreut.


