El accidente ocurrió de madrugada en la carretera TF-65, en San Miguel de Abona. Los cinco ocupantes pudieron salir del turismo por sus propios medios antes de la llegada de los equipos de emergencia
Cinco personas resultaron heridas de carácter leve o moderado durante la madrugada de este martes después de que el turismo en el que viajaban se saliera de la vía y volcara en la carretera TF-65, en el municipio de San Miguel de Abona, Tenerife. Entre los afectados se encontraban dos menores de cuatro y ocho años.

El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias recibió la alerta a las 00:10 horas, en la que se informaba de la salida de vía del vehículo y su posterior vuelco. Tras clasificar la emergencia, el 112 activó los recursos necesarios para atender a los ocupantes y garantizar la seguridad en la zona.
Tres ambulancias para atender a los cinco ocupantes
El Servicio de Urgencias Canario (SUC) desplazó tres ambulancias de soporte vital básico hasta el lugar del accidente. Los equipos sanitarios valoraron y atendieron a las cinco personas que viajaban en el turismo, que presentaban lesiones de distinta consideración.
Una mujer de 36 años sufrió traumatismos de carácter moderado en una extremidad inferior y fue trasladada al Hospital del Sur. Un hombre de 35 años presentó traumatismos leves en la cara y también ingresó en este centro hospitalario.
Entre los heridos había además dos menores de cuatro y ocho años. El primero sufrió traumatismos leves en la cara y fue trasladado al Hospital Universitario Hospiten Sur, mientras que el segundo presentó una herida abierta leve en una extremidad inferior y recibió traslado al Hospital del Sur.
La quinta ocupante, una mujer de 30 años, sufrió traumatismos leves en una extremidad superior y fue trasladada igualmente al Hospital Universitario Hospiten Sur.
Los bomberos aseguraron el vehículo
Efectivos de Bomberos de Tenerife comprobaron a su llegada que los cinco ocupantes habían podido abandonar el turismo por sus propios medios. El vehículo había quedado completamente volcado, por lo que los bomberos procedieron a asegurarlo y colaboraron con el resto de los servicios de emergencia desplazados hasta el lugar.
Por su parte, la Guardia Civil reguló el tráfico en la carretera TF-65 y se encargó de realizar el correspondiente atestado para determinar las circunstancias del accidente.


