La Policía Nacional atribuye al detenido el uso de una relación de confianza con la víctima y su familia para cometer los hechos durante más de un año
Agentes de la Policía Nacional han detenido a un varón como presunto autor de un delito de agresión sexual continuada a un menor de edad, así como por tenencia y producción de pornografía infantil. Los hechos se habrían prolongado durante más de un año.

La investigación comenzó a raíz de la denuncia presentada por la víctima. A partir de ese momento, la Policía Nacional trasladó las actuaciones al Grupo de Menores de Policía Judicial de la Comisaría Provincial de Santa Cruz de Tenerife, que inició las pesquisas para recabar la información necesaria, esclarecer los hechos y determinar las circunstancias en las que se produjeron.
Una relación de confianza
Durante la investigación, los agentes pudieron constatar que el presunto autor habría aprovechado la relación de confianza que mantenía con el menor y con su familia para cometer los hechos. Según las pesquisas, esperaba a que los progenitores salieran del domicilio para llevar a cabo las agresiones.
Además, según las manifestaciones recogidas durante la investigación, el investigado pudo haber grabado los hechos mediante dispositivos electrónicos. Posteriormente, habría utilizado ese material para coaccionar y amenazar al menor con difundir las grabaciones si no volvían a mantener encuentros sexuales.
Las pesquisas permitieron a los agentes reunir información sobre el supuesto uso de las grabaciones como instrumento de coacción, dentro de una investigación que trata de esclarecer completamente las circunstancias de los hechos.
Registro del domicilio e ingreso en prisión
Una vez detenido el sospechoso y después de obtener la correspondiente autorización judicial, los agentes realizaron una entrada y registro en su domicilio. Durante la intervención localizaron diversos elementos relacionados con los hechos investigados.
Entre el material intervenido figuran numerosos teléfonos móviles y distintos dispositivos y materiales informáticos, que podrían haberse utilizado para grabar a la víctima durante los hechos objeto de la investigación.
Tras la detención y las actuaciones practicadas, el detenido quedó a disposición de la autoridad judicial competente, que decretó de inmediato su ingreso en prisión. La investigación continúa abierta para esclarecer por completo los hechos y determinar si existen otras posibles víctimas.


