El presidente Abelardo de la Espriella ofrece un balance nacional con 2.595 heridos y 195 desaparecidos, mientras persisten las diferencias entre las cifras de la Presidencia y las autoridades regionales
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El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, cifró este martes en 181 el número de muertos por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes varias zonas del país. El dato difiere del balance de las autoridades de los departamentos más afectados, que contabilizan al menos 240 fallecidos.
«En este momento tenemos 181 fallecidos a nivel nacional, 2.595 heridos, 195 desaparecidos, 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados, 8.357 viviendas averiadas, 807 centros educativos también averiados», dijo el mandatario a periodistas en Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades afectadas por el terremoto. De la Espriella añadió que al menos 85 centros de salud resultaron dañados y 74 carreteras presentan daños.

Las cifras regionales elevan los fallecidos a 240
El balance presidencial llega 24 horas después del primer conteo oficial del Gobierno nacional, que el lunes al mediodía situó en 111 la cifra de fallecidos. Sin embargo, los datos divulgados por las autoridades de los departamentos afectados y sus capitales elevan el número de víctimas mortales a por lo menos 240.
El Valle del Cauca concentra el mayor número de fallecidos, con 130 muertos, de los cuales 95 corresponden a Cali, su capital, y 35 a otros municipios. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, informó de 949 heridos, 86 personas rescatadas y 239 atrapadas bajo los escombros, además de 56 edificios colapsados.
En Risaralda, las autoridades contabilizan alrededor de 90 muertos, mientras que en Chocó, donde se situó el epicentro del terremoto, registran 14 fallecidos, 138 heridos y cinco desaparecidos. En Caldas, la Gobernación registraba 6 muertos, 76 heridos y más de 1.300 viviendas afectadas.
Diferencias en el recuento oficial
La diferencia entre las cifras nacionales y regionales se produce después de que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informara de que, por instrucción de De la Espriella, toda la información oficial sobre la emergencia se emitiría exclusivamente desde la Presidencia de la República.
La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) había contabilizado esta mañana al menos 169 muertos, aunque su registro solo incluye las capitales departamentales y no los municipios y zonas rurales.
Por su parte, el Instituto Nacional de Medicina Legal informó de que había recibido 160 cuerpos procedentes de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca relacionados con el terremoto ocurrido el lunes.

El epicentro se situó en Chocó
El terremoto, de magnitud 7,4, ocurrió el lunes a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en las inmediaciones del municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, en los límites con Valle del Cauca y Risaralda.
Pereira fue la tercera ciudad visitada por el mandatario tras el terremoto. De la Espriella estuvo el lunes en Quibdó, en Chocó, y en Cali, en Valle del Cauca, y este martes también se desplazará a Armenia, en el departamento de Quindío.

Aeropuerto cerrado
En Pereira, los organismos de emergencia trabajan en varios puntos críticos en busca de personas atrapadas bajo los escombros.
El alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar, decretó un toque de queda desde las 18:00 hora local (23:00 GMT) hasta las 05:00 del martes (10:00 GMT) para «proteger el comercio de la ciudad» ante el riesgo de saqueos.
El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado por daños en su cubierta, mientras los equipos de emergencia atienden además la situación de personas que quedaron atrapadas en el Megacable, el sistema de teleférico público de la ciudad.
Toque de queda y militarización en Cali
En Cali, capital del Valle del Cauca, la Alcaldía decretó un toque de queda entre las 20:00 (01:00 GMT) de este lunes y las 06:00 del martes (11:00 GMT), así como la militarización de la ciudad ante amenazas de saqueos y para facilitar las labores de los organismos de emergencia.
«Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali», afirmó el alcalde, Alejandro Eder, quien explicó que la presencia de la Policía y el Ejército será reforzada especialmente en las zonas más afectadas.
Eder señaló que las primeras 48 horas son «críticas» para rescatar con vida a las personas que puedan permanecer atrapadas en los edificios colapsados.
Como parte del refuerzo de las labores de emergencia, la ciudad recibirá 60 rescatistas procedentes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares.
Los hospitales de Cali declararon además la alerta roja al encontrarse al 100 % de su capacidad.
Cuatro centros médicos de gran tamaño tuvieron que ser evacuados completamente, entre ellos el Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), que sufrió el derrumbe parcial de una de sus alas.
La emergencia también llevó a la Alcaldía a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, que estaba prevista entre el 12 y el 17 de agosto.
Daños en aeropuertos y suspensión de partidos
El transporte aéreo sufrió importantes afectaciones y varios aeropuertos del centro y oeste del país suspendieron sus operaciones mientras se realizan evaluaciones estructurales de las terminales.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), por su parte, suspendió los partidos de octavos de final de la Copa Libertadores entre Deportes Tolima e Independiente del Valle y de la Copa Sudamericana entre Santa Fe y River Plate, previstos para esta semana en Ibagué y Bogotá, respectivamente.

Recursos y equipos de emergencia
La comunidad internacional comenzó a movilizar recursos y equipos para ayudar a Colombia ante la magnitud de la emergencia.
EE.UU. anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares destinada a refugio de emergencia, alimentos, protección y evaluación de los daños, señaló el Departamento de Estado, que expresó su solidaridad con el pueblo colombiano y aseguró estar preparado para apoyar al Gobierno de De la Espriella mientras se determinan las necesidades sobre el terreno.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, había señalado previamente que su país seguía de cerca la situación y estaba listo para apoyar a Colombia.

El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaron, por su parte, donaciones por un total de 700.000 dólares, informó el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo.
El Banco Mundial aportará 200.000 dólares de cooperación no reembolsable para la evaluación de daños, mientras que el BID destinará 500.000 dólares, de los cuales 350.000 estarán disponibles de forma inmediata para la Cruz Roja y otros 150.000 se dedicarán a apoyo técnico.
A esos recursos se suman otros 500.000 dólares de ayuda humanitaria anunciados por CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció equipos de rescate, médicos, paramédicos e insumos; mientras que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó la disposición de su Gobierno a prestar la ayuda que Colombia requiera.
Venezuela, que todavía se recupera del terremoto que sufrió en junio, ofreció el envío de rescatistas y ayuda humanitaria, mientras que la líder opositora venezolana María Corina Machado también expresó su solidaridad con Colombia.















