A lo largo de la semana, Periplo ha transitado por una historia de superación frente a la adversidad de la mano de Loreto Gutiérrez Prats
“Una mano tendida puede cambiar las cosas”, señaló la periodista Loreto Gutiérrez Prats durante su intervención en Periplo. “Cuando viajas por el mundo te das cuenta de que las personas nos parecemos muchísimo, lo que cambian son las circunstancias”, reflexionó el periodista Javier Brandoli. “La identidad no es algo fijo, todos fluimos. De la misma manera, la identidad de los países también cambia y evoluciona”, subrayó la escritora Antoinette Tidjani.

“Al otro lado del charco, muchas personas vivimos la identidad como una cuestión escindida y rota”, indicó Gabriela Wiener. “Tenía un sueño: echarme al mar y navegar bajo las estrellas”, confesó Capucine Trochet. “Me gusta llegar desnuda a un país y que su esencia me vaya vistiendo poco a poco”, explicó Mónica Rumeu Zamorano.“Perdí la fe en la humanidad, pero no la esperanza, porque los humanos podemos cambiar las cosas«, concluyó el activista Ramtin Zigorat.
Estas son solo algunas de las voces que han resonado durante la decimocuarta edición del Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras Periplo, que ha sido clausurado hoy domingo en Puerto de la Cruz tras una semana de conversaciones, presentaciones y encuentros que han vuelto a convertir a la ciudad en un faro literario de historias y geografías.
Bajo el lema ‘La humanidad que resiste’, el festival ha reunido a más de una treintena de autores locales, nacionales e internacionales, y ha contado con el respaldo incondicional de un público que ha llenado el aforo de los encuentros celebrados en el Lago Martiánez y en la carpa Sotavento, demostrado que Periplo es mucho más que una programación cultural, es una forma de entender la ciudad como un espacio de conocimiento, convivencia y encuentro.
Apertura de la exposición
El festival arrancó el pasado lunes 19 de octubre con la apertura de la exposición ‘Travesías. Menores migrantes, el largo viaje’, un proyecto de José Naranjo y Juan Luis Rod que reconstruye las historias de trece jóvenes que llegaron solos a Canarias, y con las presentaciones de Javier Brandoli y Jorge Volpi.
A lo largo de la semana, Periplo ha transitado por una historia de superación frente a la adversidad de la mano de Loreto Gutiérrez Prats, así como por la memoria del exilio y la represión con José Ignacio Carnero y Margaryta Yakovenko.
Territorio canario
Además, se ha explorado la transformación del territorio canario de la mano de Óscar Liam, la superación de los propios límites con Capucine Trochet y la lucha por los derechos humanos con Ramtin Zigorat; ha cruzado fronteras hacia África con Antoinette Tidjani, se ha adentrado en la selva amazónica con Josep M. Palau Riberaygua y ha saboreado la cultura árabe con Salah Jamal.

La mirada latinoamericana y la diáspora han tenido su espacio con Gabriela Wiener, mientras que la Australia colonial y la historia de los pueblos aborígenes han llegado de la mano de Valentín Carrera, y la música y la geografía del Misisipi han resonado con Elena Ortega. La ciencia, con Antonia Varela, y el cine documental, con Kartiki Gonsalves, han ampliado las fronteras del festival hacia otros lenguajes y formas de narrar el mundo. Lola Escudero charló sobre geografía y libros de viaje, Jesús Giráldez propuso un viaje de aventuras por el Sáhara, María del Mar Rodríguez cerró su trilogía sobre la historia de Canarias y los corresponsales Javier Espinosa y Mónica García Prieto hablaron sobre el oficio de ser testigo.
También ha visitado por primera vez el festival Binta Claire Sy, la joven senegalesa que llegó sola a Canarias con doce años y que hoy estudia en Gran Canaria y el broche final lo ha puesto la conversación entre la periodista Rosa María Calaf, Nicolás Castellano y Dolors Mañé sobre ‘Reporterismo de Paz: periodismo y cooperación frente al olvido’, una iniciativa de la Fundación Vicente Ferrer.












