La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife juzga a partir de este jueves, con tribunal de jurado, la primera de las tres piezas del caso Mediador, la relacionada con la trama de sobornos para instalar placas fotovoltaicas en el archipiélago
El juicio se alargará durante cuatro días y la primera jornada se dedicará a escuchar las cuestiones previas de acusaciones y defensas.
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife juzga a partir de este jueves, con tribunal de jurado, la primera de las tres piezas del caso Mediador, la relacionada con la trama de sobornos para instalar placas fotovoltaicas en el archipiélago.
La Fiscalía solicita una pena de un año por un presunto delito de cohecho para el general retirado de la Guardia Civil Francisco Espinosa, el empresario Antonio Bautista y el intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte, según el escrito recogido por Europa Press.
En principio el juicio se alargará durante cuatro días y la primera jornada se ha dedicado a escuchar las cuestiones previas de acusaciones y defensas.
Primer día de juicio
En la primera sesión del juicio por la pieza inicial del caso Mediador, el empresario procesado por presunto soborno, Antonio Bautista, ha defendido su inocencia ante el jurado y ha lamentado la “negligencia” y “estupidez” de haberse fiado del general retirado Francisco Espinosa y del intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte.
A través de su defensa, aseguró que su único error fue confiar en “la gente equivocada”, lo que le ha llevado, según dijo, a no poder trabajar en España y a perder contratos y su vida familiar.
La Fiscalía Anticorrupción mantiene que Bautista pagó 19.500 euros en varias entregas y un viaje a Fuerteventura para que ambos le facilitaran contactos empresariales en Canarias, hechos que considera constitutivos de cohecho y por los que solicita un año de prisión para los tres acusados.
Las defensas, sin embargo, sostienen que no hubo sobornos, sino gestiones privadas sin resultado, y cuestionan que Espinosa pudiera ser considerado funcionario público en el momento de los hechos.
Se presentaba como una persona «integrada» en el Gobierno
La Fiscalía relata que Bautista entró en contacto con Navarro Tacoronte por sus supuestos contactos en el mundo empresarial y el ámbito público en el archipiélago, al presentarse como una persona «integrada» en el Gobierno regional, pese a saber que «carecía» de cualquier representación o responsabilidad en el Ejecutivo.
Así, Navarro se ofrecía a conseguir la celebración de contratos con entidades relevantes del mundo empresarial y prometía también acceder a la concesión de subvenciones a favor de la empresa de Bautista, aparte de formalizar «lucrativos contratos» con la administración pública, señala la Fiscalía.
Para ganarse la confianza de los empresarios, a quienes exigía «comisiones, dádivas o regalos», organizaba encuentros con personas influyentes del ámbito político o económico principalmente, caso del general de la Guardia Civil, que actuaba en connivencia con Navarro, y hacía valer que durante cuatro años fue una de las máximas autoridades del instituto armado en Canarias.
Reuniones
Algunas reuniones se celebraban en la Península para ganarse la confianza de Bautista y generar una «imagen de seriedad y poder» con el fin de que tuviera la convicción de que «accediendo a las exigencias, pagos y comisiones podía obtener negocios ventajosos y lucrativos contratos para sus empresas».
Estos encuentros se desarrollaban normalmente en restaurantes donde el empresario «siempre asumía el pago de los gastos», subraya la Fiscalía, hasta el punto de que empezó a realizar los primeros regalos al general, como cajas de puros valoradas en casi 250 euros, y también al mediador, lo mismo que diferentes viajes.
Contratar al general cuando se jubile
Progresivamente, las exigencias del general y del mediador iban en aumento como la petición de contratación de algunas personas en las empresas de Bautista -concretamente la novia del general con un sueldo mensual de 3.000 euros- y hasta la promesa de contratar al propio general una vez jubilado.
Asimismo, el empresario llegó a abonar casi 20.000 euros en sobres y en efectivo al general y al mediador en contraprestación para lograr sus fines comerciales.
Con el fin de «impresionar» a los posibles empresarios que querían captar para la trama, las reuniones se realizaban en la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid y también en el Congreso de los Diputados, donde eran recibidos por el actual exdiputado del PSOE Juan Bernardo Fuentes Curbelo -investigado en otras piezas del caso-.
Según consta a la Fiscalía, Bautista obsequió al general y una acompañante con un viaje a Canarias que incluía el abono del hotel y coche de alquiler, más una cantidad de dinero en efectivo. Bautista llegó a presentar hasta cuatro proyectos de instalación de placas fotovoltaicas a empresarios ganaderos de Fuerteventura, pero las ofertas no fructificaron.


