El Cabildo presenta un nuevo modelo de gestión que triplicará la plantilla de agentes de Medio Ambiente para blindar la conservación de los espacios naturales
El Cabildo de Tenerife, a través del área de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, ha diseñado una transformación estructural en la vigilancia de sus espacios protegidos. El nuevo modelo integra por primera vez el Parque Nacional del Teide y la Corona Forestal como un solo ámbito de actuación, eliminando fronteras administrativas en favor de la operatividad técnica. Los agentes de Medio Ambiente asumirán el mando de la vigilancia, contando con el apoyo de Guardas Rurales, informadores y educadores como personal auxiliar.
Este proyecto nace de un proceso de diálogo constante con la Asociación de Agentes Forestales y de Medio Ambiente de Canarias (Afmacan) y el personal del Parque Nacional. La planificación establece una coordinación directa con la Policía Canaria, las Policías Locales y la Guardia Civil. Para liderar esta estructura, la institución creará la figura del inspector de agentes de Medio Ambiente, quien protocolizará las acciones de guarda y gestionará la colaboración con el resto de cuerpos de seguridad del Estado.
Refuerzo de la plantilla profesional
La apuesta del Gobierno insular se traduce en un incremento inmediato de los recursos humanos. En un corto espacio de tiempo, la plantilla pasará de los dos agentes actuales a siete, con el objetivo final de alcanzar los 13 efectivos durante los próximos meses. Este aumento busca revertir la carencia de personal en el Parque Nacional del Teide y garantizar una presencia física constante en el territorio que permita una protección integral de la naturaleza tinerfeña.
La consejera Blanca Pérez ha destacado que este cambio coincide con la transferencia plena de competencias del Parque Nacional por parte del Gobierno de Canarias al Cabildo. Esta nueva etapa administrativa pone el foco en la ordenación y regulación del territorio, potenciando la figura de los agentes no solo en el control y la vigilancia, sino también en las tareas directas de conservación del patrimonio natural.
Mejorar la conservación
La dirección insular de Medio Natural ha mantenido reuniones periódicas con los representantes de los trabajadores para ajustar los roles y las incorporaciones previstas. Pedro Millán, director insular, ha confirmado que el Cabildo mantendrá encuentros frecuentes para solventar dudas e intercambiar opiniones que mejoren la situación laboral de los agentes. Según Millán, la clave reside en reforzar el papel de estos profesionales como garantes de la biodiversidad de la isla.
Por su parte, los representantes de Afmacan y de las jefaturas de agentes han calificado los encuentros de «productivos y diáfanos». Víctor León, integrante de la asociación, se ha mostrado optimista respecto a la defensa de la figura del agente de Medio Ambiente y su repercusión en la custodia de los recursos culturales y patrimoniales. Los trabajadores coinciden en que el aumento de personal supondrá una mejora cualitativa en la vigilancia del espacio natural, especialmente en zonas de alta presión de visitantes.


