El rodaje de ‘La Cathédrale’ se realizará entre Gran Canaria y Tenerife. La obra dirigida por el tinerfeño Eduardo Cubillo tiene entre sus protagonistas a Taz Skyler, Will Keen, Peter Vives y Marta Nieto
Un thriller psicológico que tiene como piedra de toque la justicia restaurativa. Esa es la idea de la que parte ‘La Cathédrale’, opera prima de ficción del director tinerfeño Eduardo Cubillo, quien considera que este proceso que une a víctima y victimario tiene tintes «mágicos».

La idea de este filme surge de su documentación para llevar a cabo el documental ‘Ubuntu‘, que también se centra en la justicia restaurativa, pero empieza mucho antes, cuando rodó su primer documental sobre el intento de asesinato de su tío, Antonio Cubillo, el histórico líder del Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC), momento en el que se sentó con quien intentó matarlo.
Un rodaje de Eduardo Cubillo en el que se acerca a la ‘justicia restaurativa’
En conversación con los periodistas con motivo del rodaje de ‘La Cathédrale’, Eduardo Cubillo ha descrito que el motivo por el que se ha acercado a la justicia restaurativa en esta película es porque entiende que en estos procesos «ocurre algo muy mágico».
«Aparentemente dos personas irreconciliables y que tienen un odio dentro e infinidad de reproches, con una mera conversación, que puede ser dura o puede que no, terminan liberados a un nivel que hay que verlo, que resulta súper mágico», ha explicado.
Precisamente, la trama de su primer largometraje de ficción versa sobre un violinista de una orquesta, interpretado por Will Keen, que se enfrenta al asesino de su hija, al que da vida Taz Skyler, en uno de esos procesos de justicia restaurativa.
Pero detrás de esta trama hay muchas cosas que no son lo que parecen y van suscitándose muchas preguntas que terminan dando pie a sorpresas que mantendrán al espectador pegado a la pantalla. Eso es al menos lo que ha defendido el director del filme.
Sobre lo que ha definido como un guion «muy potente», que resultó seleccionado además en el programa isLABentura del Gobierno canario, Cubillo ha ahondado en que «al final ha quedado algo muy compacto, muy dinámico y con un corte de autor».
Rodaje en Gran Canaria y Tenerife
La película, producida por Inefable -de la canaria ISII Group- y distribuida por ‘Deep Com Roots’, se va a rodar íntegramente en Gran Canaria y Tenerife y ahora mismo se encuentra convirtiendo la facultad de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en una prisión.
Además, se está rodando por completo en inglés por deseo expreso de la productora, que se quiere abrir «a otros mercados de una manera diferente», ha justificado el director tinerfeño.
Sobre las ubicaciones ha hablado el director de producción de ISII Group para esta película, Daniel Alonso. ‘La Cathédrale’ se ha rodado estas semanas en distintas localizaciones de Gran Canaria como Vegueta, Maspalomas o Siete Palmas, en paisajes que ha asegurado que quien haya vivido o visitado la isla podrán reconocer en la pantalla.
Sin embargo, la idea es que recreen Italia, lugar en el que se va a desarrollar la trama de esta película.
Canarias «muere del éxito»
Para este rodaje se ha tirado de personal y empresas canarias, pero lo cierto es que se ha tenido que tirar también de compañías y empleados de fuera del archipiélago, puesto que son muchos los trabajos que se están ahora mismo haciendo en las islas y no tan amplia su oferta de servicios.
«Lo que le pasa a Canarias es que ‘muere del éxito’, como dice el refranero», ha admitido Cubillo sobre este hecho de tener que buscar fuera personal porque no es suficiente el que hay en las islas para poder llegar a todas las producciones ahora mismo en marcha.
«Obviamente cuando llega el buen tiempo, llegan más películas, y cuando llegan más películas, pues los recursos tanto de Canarias como de cualquier parte del planeta son finitos», ha remarcado el cineasta, quien ha agregado que esto no deja de ser «una noticia más que positiva» en cualquier caso para el entorno audiovisual canario.
A esta falta de personal, el director de producción del filme ha agregado las cuestiones logísticas, que son un hándicap porque hay que traer muchos materiales y máquinas de fuera de las fronteras isleñas, lo que encarece la producción.




