Los agentes detectaron robos de materiales originales y la rotura de precintos en este conjunto patrimonial del siglo XIX
La Policía Canaria intervino en los Molinos de Samarín, situados en el Barranco de Tirajana, tras detectar actos vandálicos y expolio. Los agentes de la Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa (UVIA) actuaron para frenar el robo de piezas originales y daños estructurales.
Los agentes confirmaron la rotura de los precintos administrativos colocados anteriormente en los ingenios hidráulicos. Durante la inspección ocular, la policía constató la inutilización de los accesos y el robo de diversos materiales antiguos. Estas acciones suponen una infracción directa de la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias.
El entorno presenta un estado de degradación ambiental muy avanzado con gran acumulación de residuos. Los policías localizaron paredes quemadas y techumbres colapsadas dentro de estas construcciones de los siglos XIX y XX. La situación pone en riesgo la conservación de estos bienes protegidos por la normativa vigente.
El peligro se extiende también al cercano yacimiento arqueológico de El Culatón por su proximidad a los molinos. Este enclave destaca por sus cuevas y abrigos naturales que poseen un valor científico excepcional. La intervención policial resultó crítica para evitar mayores pérdidas en esta zona de alto interés histórico.
Medidas de seguridad y vigilancia inmediata
La Policía Canaria contactó con la Casa Condal de la Vega Grande para coordinar la protección del lugar. La propiedad mostró plena colaboración y ejecutó rápidamente trabajos de mejora en el vallado perimetral.
Los operarios procedieron al cierre total de los ingenios para impedir nuevas entradas de personas no autorizadas. Esta medida busca detener el deterioro constante de las estructuras hidráulicas provocado por el vandalismo recurrente.
El Cuerpo General de la Policía Canaria mantendrá una vigilancia periódica y activa en todo el cauce del barranco. El objetivo principal es asegurar la integridad del vallado y prevenir futuros episodios de expolio.


