La obra, presentada en Casa África, entrelaza la memoria colectiva de las migraciones y reivindica una mirada humana sobre quienes llegan en busca de un futuro mejor
El Gobierno de Canarias ha presentado este lunes en Casa África el libro ‘Olas como montañas’, escrito por la periodista Loreto Gutiérrez Prats que narra la historia de superación y esperanza de Gibbi Jallow, un joven que llegó a las islas en cayuco cuando solo tenía 14 años. Semanas después de sobrevivir a cinco días de travesía en el océano, un trágico accidente en una playa le provocó una lesión medular que cambiaría su vida para siempre.
El viceconsejero del Gabinete de la Presidencia, Octavio Caraballo, inauguró la presentación resaltando que este acto es “uno de los ejemplos más destacados sobre el valor de las políticas públicas para poner voz a historias que, en muchas ocasiones, quedan diluidas por el ensordecedor ruido de la creciente xenofobia que nos impide poner rostro al dolor de tantas personas”.
Caraballo señaló que es un libro “que obliga a detenerte y a pensar”, que cuenta la historia de “un chico excepcional con una madurez extraordinaria”. “Siempre me ha impresionado algo de su historia”, reconoció: “Después de todo lo vivido, del dolor, de la frustración y de tener que asumir que la vida que había imaginado ya no iba a ser la misma, Gibbi sigue mirando hacia adelante”.
El viceconsejero, autor de uno de los prólogos del libro, también tuvo palabras de agradecimiento para el otro gran protagonista de esta historia, Calixto Herrera. “No sé cómo definir la relación entre ellos, pero hay algo que sí sé y es que Calixto se quedó. Parece poca cosa hasta que uno piensa lo difícil que es hacerlo; quedarse cuando las cosas van bien es fácil, lo complicado es quedarse cuando aparece el dolor, el cansancio y los malos días”, afirmó.
Recuerda a los canarios que emigraron
Sobre la autora de ‘Olas como montañas’, Caraballo puso en valor el trabajo de Loreto Gutiérrez y su periodismo, al igual, añadió, que el que realiza Nicolás Castellano. “Loreto ha hecho algo que cada vez valoro más en el periodismo: dedicar tiempo a una historia; no ha convertido a Gibbi en una víctima ni ha intentado que sintamos pena por él. Nos permite conocerlo”, afirmó.
José Segura, director general de Casa África, dio la bienvenida al acto señalando que haber leído ‘Olas como montañas’ reafirma “el profundo sentimiento e inmensa satisfacción del comportamiento que el pueblo canario ha tenido, a través de sus instituciones y organizaciones sociales, en la atención de personas que sabían lo que hacían: poner en riesgo su vida subiéndose a un cayuco”.
Segura apuntó que durante la lectura de este libro ha convivido con Gibbi y con Calixto. “Qué amistad más entrañable. ¿Puede haber estampa más hermosa que la que describe Loreto?”. El director general de Casa África resaltó en su intervención inicial que la autora nos recuerda “la imagen de los canarios que emigraron”. Como también “la lucha por conseguir que la madre de Gibbi pudiera pasar días con él”. “Cada página es una llamada humanitaria que me ha impactado”, concluyó.

Gibbi, el rostro humano de la migración
Durante la presentación del libro en Casa África, la propia Loreto Gutiérrez participó en una conversación junto al periodista Nicolás Castellano, y el educador y psicopedagogo Calixto Herrera. Una charla sobre ‘Olas como montañas’, pero también sobre la historia de Gibbi Jallow y de las miles de personas que se han visto obligadas a jugarse la vida en el mar en busca de un futuro mejor.
Gutiérrez explicó que se encontraba inmersa en el proceso creativo de un libro sobre los 30 años de la ruta migratoria atlántica. Años que se cumplieron en 2024, cuando conoció a Gibbi y supo que su historia tenía que ser contada.
Gutiérrez relató que escribir ‘Olas como montañas’ ha sido un “aprendizaje vital”, un viaje en el que no importa tanto el destino como lo que se vive durante el trayecto. “Saber que Gibbi se ha visto bien reflejado en sus páginas, que se ha emocionado y a veces le ha arrancado una sonrisa, es una gran satisfacción. Solo por eso ya ha merecido la pena”. Señaló también que el libro busca divulgar la historia de Gibbi para contribuir a poner rostro humano a la migración. “Ojalá sirva para alimentar la empatía, tan necesaria para contrarrestar la oleada de rechazo al diferente que vivimos en la actualidad”.
Un libro que eterniza y funde el alma
“Las olas lo trajeron a mi vida, desembarcó, lo reconocí y se instaló en mi alma”, afirmó Calixto Herrera durante la charla. El educador, condecorado con la Medalla de la Orden al Mérito Civil de la Casa Real en 2024 y con la Medalla de Oro de Canarias en 2025, es el ‘padre’ canario de Gibbi, la persona que comparte las horas y los días con este “niño de alma vieja”, como le gusta decir. “Este libro representa para mí un auténtico regalo de vida”, reconoce.
Según declaró Calixto Herrera, ‘Olas como montañas’ nos invita a “poner la mirada, ajustar la memoria y la perspectiva histórica; a no olvidar que los canarios también tuvimos que migrar para luchar contra el hambre”. Y sentenció: “Es un libro que eterniza y funde el alma de Gibbi con la mía y con la humanidad”.
Por su parte, Nicolás Castellano afirmó que ‘Olas como montañas’ es un “ejercicio de memoria sobre la historia de las migraciones”. Pero, por encima de todo, apunta, “es una lección de dignidad y esperanza”. Castellano recuerda que tanto Gibbi como Calixto Herrera no han podido encontrar “a nadie mejor que escriba su historia”: “Loreto Gutiérrez ha construido el relato sin ningún abalorio, alejado de cualquier trampa paternalista y escrito con el dominio y el respeto de una narradora experta”, resalta en su prólogo.
Gibbi Jallow: “Hoy esto aquí, doy mi voz, y quizá eso, también sea llegar”
La presentación de ‘Olas como montañas’ finalizó con las palabras del protagonista de esta historia. “Nunca imaginé que un día estaría aquí, delante de tantas personas y de un libro que cuenta mi vida”. El joven gambiano explicó que este libro “representa también a las personas migrantes” y que en muchos casos no logran llegar. “A mis amigos que murieron en el mar, ellos siguen viajando conmigo en la memoria”.
Gibbi Jallow quiso despedir el acto de Casa África hablando de su “brújula”, Calixto Herrera. “Eres el lugar seguro al que puede llamar hogar. A ti que me cuidas con el amor de un padre. Llegaste a mi vida y te quedaste. Eres el horizonte que apareció cuando necesité encontrar tierra otra vez”.
“Hoy estoy aquí, doy mi voz. Y quizá eso, también sea llegar”, concluyó el protagonista de ‘Olas como montañas’.
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