El archipiélago fue una de las pocas comunidades que rechazó la Alianza Atlántica en el referéndum de 1986
España conmemora hoy el 40 aniversario de la consulta sobre la permanencia en la OTAN celebrada el 12 de marzo de 1986. Canarias protagonizó una jornada histórica al votar mayoritariamente en contra de la organización internacional. El debate sobre la Alianza resurge ahora en las islas coincidiendo con este aniversario democrático.
El Gobierno de la Nación consultó a los ciudadanos sobre la conveniencia de seguir en la Alianza Atlántica. Felipe González lideró una campaña que cambió el rechazo inicial por el apoyo institucional. Esta votación marcó un punto de inflexión definitivo para la joven democracia española.
Un referéndum que dividió al país
Herminia Fajardo, periodista y activista, recuerda la intensidad de aquella batalla política y social. Los comités antiOTAN se volcaron por completo para defender su postura en las calles. La objetividad periodística pasó a un segundo plano ante la relevancia del momento.
La pregunta del referéndum buscaba ratificar los términos acordados previamente por el Ejecutivo socialista. El país vivía una tensión constante entre el deseo de modernización y el pacifismo. Finalmente, el resultado nacional validó la integración de España en la estructura aliada.
El mapa del voto en las islas
Los resultados en el archipiélago mostraron una clara división entre las dos provincias canarias. La provincia de Las Palmas votó mayoritariamente por el «no» a la organización. En cambio, Santa Cruz de Tenerife se alineó con el resultado general de España.
Fajardo describe la llegada de los datos al Gobierno Civil como un momento de felicidad. La victoria del rechazo en Gran Canaria supuso un hito para el activismo local. Aquella noche electoral permanece grabada en la memoria colectiva de los movimientos sociales.
Sin embargo, el triunfo del «sí» en el conjunto del país confirmó la permanencia definitiva. España aceptaba así continuar bajo el paraguas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte. El archipiélago consolidaba su valor estratégico pese al descontento de una parte importante.
El activismo renace cuarenta años después
La historia parece repetirse cuatro décadas después con nuevas movilizaciones en las calles isleñas. El debate actual abandona la estructura militar para centrarse en un rechazo frontal a la guerra. Los colectivos sociales mantienen vivo el espíritu de aquel histórico marzo de 1986.
Herminia Fajardo asegura que el lema «OTAN no» evoluciona hacia una postura más pacifista. Las nuevas generaciones recogen el testigo de quienes lucharon por la neutralidad del archipiélago. La oposición a los conflictos bélicos actuales unifica de nuevo al activismo canario.
El aniversario sirve para reflexionar sobre el papel de las islas en la geopolítica mundial. Las protestas de hoy recuerdan que el sentimiento antimilitarista sigue vigente en la sociedad. Canarias no olvida su pasado mientras observa con recelo el panorama internacional actual.


