Los mil litros derramados estaban compuestos de agua y cloruro férrico y se contuvieron dentro de la planta de Punta Brava, en Tenerife, según la empresa, aunque el Cabildo está investigando lo ocurrido
La depuradora comarcal de Punta Brava, en Puerto de la Cruz (Tenerife), sufrió este sábado por la noche un derrame de unos 1.000 litros de un producto compuesto en un 75 % por agua y en un 25 % por cloruro férrico. El vertido aparece haber quedado dentro de la propia planta, se gún informó en un primer momento a EFE el Cabildo tinerfeño. Sin embargo, con el paso de las horas, la propia institución ha remitido un comunicado para anunciar que se han dado explicaciones contradictorias con respecto a lo ocurrido. Por eso, investiga tanto las causas como la posibilidad de que el vertido haya llegado a la red de pluviales o al mar. La empresa apunta incluso a un posible sabotaje.

El derrame se produjo por la rotura de aproximadamente un centímetro en una manguera que había se habia reparado durante las labores de mantenimiento realizadas por la mañana, de acuerdo con la información facilitada por el Cabildo.
La corporación insular señala que, según la información proporcionada por Aqualia, empresa gestora de la instalación, la manguera había quedado en perfectas condiciones tras la reparación y que se investiga un posible sabotaje como causa de la rotura.
Según la misma fuente, las cámaras de seguridad de la planta captaron a una persona ajena a la instalación en su interior que se dirigió precisamente hacia la zona en la que posteriormente se produjo la rotura.
El Cabildo investiga si el derrame de Punta Brava llegó a la red de pluviales y al mar
El Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIAT) ha abierto un expediente de investigación a Aqualia para esclarecer si el producto derramado, alcanzó la red de pluviales y, eventualmente, el mar, según ha señalado el Cabildo tinerfeño.
La primera institución de la isla ha indicado que si se acredita «cualquier incumplimiento» por parte de Aqualia exigirá todas las responsabilidades pertinentes y la adopción de las medidas correctoras y preventivas que sean necesarias. Ha apuntado en un comunicado que «en este momento existen versiones contradictorias» sobre el posible destino del producto, por lo que el Consejo Insular de Aguas no anticipará conclusiones hasta disponer de los resultados de las inspecciones, las muestras y las investigaciones de los organismos competentes.
Por ello, el CIAT, organismo autónomo adscrito al Cabildo de Tenerife, ha requerido a Aqualia, responsable de la explotación de la instalación, que aporte toda la información sobre el incidente, las medidas adoptadas y el cumplimiento de los protocolos de seguridad, mantenimiento y protección ambiental.
Posible sabotaje
El Cabildo ha señalado que Aqualia ha planteado la hipótesis de un posible sabotaje, aunque la institución insular ha recalcado que no descarta ninguna línea de investigación.
El CIAT ha iniciado este expediente, de acuerdo con el artículo 17 del Reglamento Sancionador en Materia de Aguas, para determinar el origen del derrame, la cantidad de producto liberada, las circunstancias en las que se produjo y su posible destino
La Policía Local de Puerto de la Cruz ha inspeccionado las instalaciones y agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil se han personado también en la planta para investigar lo ocurrido.
En definitiva, la institución insular ha considerado «especialmente grave» cualquier incidente que pueda comprometer la seguridad de una instalación de Balten de estas características o tener consecuencias sobre el medio ambiente y ha reclamado que se conozcan cuanto antes las circunstancias exactas en las que se produjo el incidente.
Asimismo, ha indicado que seguirá el procedimiento hasta el final y colaborará con las autoridades competentes y la fuerzas de seguridad para esclarecer los hechos con la máxima celeridad y transparencia.


