Un operativo conjunto con la Consejería de Transportes y la Dirección General de Transporte permite detectar transporte público irregular y garantizar la seguridad de usuarios y profesionales
El Ayuntamiento de Granadilla de Abona ha participado en un operativo de control en el Aeropuerto Tenerife Sur, desarrollado de forma coordinada con la Consejería de Transportes del Gobierno de Canarias, la Dirección General de Transporte y distintos cuerpos policiales, con el objetivo de combatir el transporte público ilegal y garantizar un servicio seguro y legal tanto para residentes como para turistas.
El dispositivo contó con la participación de tres agentes del GRUTE, cuatro agentes de la Policía Local de Granadilla de Abona (entre ellos, personal de atestados, guías caninos y un agente destinado en el aeropuerto), 1 patrulla del Cuerpo General de la Policía Canaria y 3 patrullas de la Policía Local. Durante el operativo se inspeccionaron 15 vehículos turismo y 11 vehículos de transporte de viajeros.
Como resultado de la actuación, se formularon 2 denuncias por tenencia de drogas, 2 denuncias por drogotest positivo y 2 denuncias genéricas de tráfico, todas ellas gestionadas por la Policía Local de Granadilla de Abona, además de 6 denuncias en materia de transporte, tramitadas por el Cuerpo General de la Policía Canaria. Entre las actuaciones más destacadas figura la detección de transporte público irregular realizado con vehículos particulares, los conocidos como taxis pirata.
Competencia desleal
La concejala de Seguridad, María Candelaria Rodríguez, subraya que “este tipo de controles son fundamentales para garantizar la seguridad de los usuarios y para erradicar prácticas ilegales que ponen en riesgo a quienes utilizan estos servicios”. Asimismo, añadió que “el transporte ilegal supone una competencia desleal para los profesionales del taxi que cumplen con la normativa y afecta directamente a la calidad del servicio que se ofrece en un punto estratégico como el aeropuerto”.
Rodríguez destacó, también, la importancia de la coordinación interadministrativa, señalando que “la colaboración entre administraciones y cuerpos policiales permite actuar con mayor eficacia frente al intrusismo y proteger tanto a la ciudadanía como al sector del transporte autorizado”.
Esta actuación se enmarca dentro de la estrategia de control y vigilancia impulsada por el Ayuntamiento de Granadilla de Abona para garantizar un transporte seguro, legal y de calidad, reforzando la protección de los usuarios y defendiendo la actividad económica que genera el sector del taxi en el sur de Tenerife.


