El espacio de Igualdad en La Radio Canaria reunirá este martes a las 18 horas a voces que reflexionarán sobre las dificultades para conciliar maternidad y deporte profesional
El reciente acuerdo de la Federación de Fútbol y clínicas privadas para favorecer que las futbolistas profesionales puedan congelar sus óvulos ha abierto el debate sobre la conciliación entre deporte de élite y la maternidad. Es el asunto en el que esta semana pone el foco el programa que dirige y presenta la delegada de Igualdad de RTVC, Noemi Galván.
‘Ídolos de Tara’ arrancará con el testimonio de Marta Perarnau, presidenta de FUTPRO, Asociación que defiende los derechos y asesora a deportistas, quien asegura que este acuerdo ha sido recibido de buen grado por las deportistas.


«Pero hay otra interpretación no tan positiva. Es la que tiene que ver con los condicionantes que marcan los tiempos en que las mujeres que desean ser madres deciden dar el paso. A nadie se le escapa que la incorporación de las mujeres al mercado laboral supuso un cambio y obligó a muchas mujeres a planificar su maternidad para hacerla compatible con el trabajo. En la actualidad hay otras dificultades añadidas como los problemas de acceso a la vivienda que también condicionan estas decisiones», puntualiza Noemí Galván.
Coste de retrasar la maternidad


El espacio también contará con un punto de vista médico para analizar con una experta el proceso de vitrificación de óvulos. Para ello contará con la opinión de Alicia Martín, Jefa de Ginecología y Obstetricia del Complejo Hospitalario Insular Materno Infantil. Cada vez más especialistas ponen el foco en el cambio demográfico que supone que ahora exista una mayor proporción de mujeres que afrontan la maternidad después de los 40 años, y recuerdan que ese retraso en la edad de maternidad tiene costes, tanto para la salud de las madres como de los bebés.
Alicia Martín reconoce que la realidad de las futbolistas pone de relieve que se trata de mujeres privilegiadas. Un tratamiento de este tipo puede llegar a los 6.000 euros con un ciclo básico que incluye un año de mantenimiento de los óvulos. Esta técnica solo se incluye en la cartera de servicios públicos en muy contadas ocasiones, frente a tratamientos del cáncer o endometriosis muy severas.


