La Guardia Civil detectó al conductor durante un control de velocidad en la carretera de Femés a Playa Blanca, en Yaiza
La Guardia Civil ha investigado a un conductor como presunto autor de un delito contra la seguridad vial después de detectarlo circulando a 148 kilómetros por hora en una vía limitada a 60. Los agentes del Destacamento de Tráfico de Arrecife localizaron el vehículo durante un control de velocidad establecido en la carretera de Femés a Playa Blanca, a la altura del kilómetro 1,700, en el término municipal de Yaiza.

El dispositivo, desarrollado el pasado mes de agosto por agentes de la Agrupación de Tráfico del Destacamento de Arrecife, perteneciente al Subsector de Las Palmas, tenía como objetivo vigilar el cumplimiento de los límites de velocidad y reforzar la seguridad vial en esta carretera. Durante el control, los agentes detectaron un turismo que circulaba a una velocidad de 148 km/h, 88 kilómetros por hora por encima del límite establecido.
Un delito que puede conllevar penas de prisión
Como consecuencia del exceso de velocidad, los agentes informaron al conductor de que quedaba investigado por superar en más de 80 km/h la velocidad máxima permitida en una vía interurbana, conducta tipificada como delito contra la seguridad vial.
Las diligencias instruidas por la Guardia Civil fueron remitidas al Juzgado de Instrucción número 3 de Arrecife, en Lanzarote, que deberá continuar con las actuaciones correspondientes.
El artículo 379 del Código Penal establece que superar en más de 80 km/h la velocidad máxima permitida en una vía interurbana puede castigarse con una pena de prisión de tres a seis meses, una multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Además, la normativa contempla la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un periodo de uno a cuatro años.
La velocidad agrava el riesgo en carretera
La Guardia Civil recuerda que la velocidad influye directamente tanto en la probabilidad de sufrir un siniestro como en la gravedad de sus consecuencias. A medida que aumenta la velocidad de circulación, también se incrementan los riesgos asociados a los accidentes de tráfico.
Por este motivo, los agentes insisten en la necesidad de adaptar siempre la velocidad a las condiciones de la vía, el tráfico, la meteorología y la visibilidad, con independencia del límite máximo establecido en cada carretera.


