La mejora de la situación epidemiológica permite que las aves criadas al aire libre recuperen su movilidad, aunque se mantienen restricciones en 2.201 municipios de especial riesgo
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha decretado el levantamiento del confinamiento de todas las aves de corral tras confirmar una mejora sustancial en la situación de riesgo por influenza aviar. La orden, publicada hoy en el Boletín Oficial del Estado, pone fin a una medida que afectaba a las explotaciones de todo el territorio nacional desde el pasado mes de noviembre. El Gobierno toma esta decisión tras realizar un seguimiento semanal de la evolución de la enfermedad tanto en España como en las zonas de origen de las aves migratorias, valorando positivamente las previsiones meteorológicas actuales.
A pesar de esta apertura general, las autoridades sanitarias mantienen el confinamiento en las zonas consideradas de especial riesgo y vigilancia. Esta restricción afecta a un total de 2.201 municipios repartidos por todas las comunidades autónomas, incluyendo también a las ciudades de Ceuta y Melilla. Entre las regiones con mayor número de localidades bajo vigilancia estricta destacan Castilla y León, Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana, cuyos anexos técnicos en la normativa vigente determinan el nivel de protección necesario para evitar nuevos brotes. En Canarias, la medida solo afectaba al municipio de Pájara, en Fuerteventura.
Un escudo preventivo ante las rutas migratorias
El origen de estas medidas se remonta al 13 de noviembre de 2025, fecha en la que el Ministerio reforzó la prevención ante el aumento del riesgo de expansión de esta enfermedad altamente infecciosa. La disposición buscaba, fundamentalmente, evitar posibles contactos entre las aves de granja y las migratorias que podían ser portadoras del virus. Una semana antes de aquel decreto general, los técnicos ya habían confinado a las aves en las zonas de mayor peligro para blindar la sanidad animal del país frente a las poblaciones silvestres procedentes de Europa.
Los datos oficiales avalan la prudencia de los servicios veterinarios, ya que desde julio de 2025 España ha contabilizado 16 focos de influenza aviar en granjas de producción. El último caso registrado tuvo lugar el pasado 13 de enero en la provincia de Lleida. No obstante, la situación ha dado un giro positivo recientemente y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ya ha declarado a España como país libre de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) desde el pasado 10 de febrero, un hito que permite relajar ahora las limitaciones de movimiento.
Vigilancia activa y seguridad alimentaria
Pese al alivio de las restricciones, el Ministerio de Agricultura recuerda que los productores deben mantener y reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas. El objetivo sigue siendo impedir cualquier interacción con la fauna silvestre, que ha sufrido el mayor impacto de la enfermedad con 165 focos notificados desde el pasado verano. Los servicios veterinarios instan a los ciudadanos y profesionales a notificar de forma inmediata cualquier sospecha de enfermedad o hallazgo de ejemplares muertos en el campo para actuar con celeridad.
Finalmente, las autoridades sanitarias lanzan un mensaje de tranquilidad absoluta respecto al consumo de alimentos. El virus de la influenza aviar no puede ser transmitido al hombre a través de carne de ave cocinada, huevos o productos procesados derivados de ellos, por lo que la seguridad de la cadena alimentaria está garantizada. Como medida de precaución general, los expertos recomiendan simplemente minimizar el contacto innecesario con las aves que muestren síntomas clínicos o que aparezcan fallecidas en entornos naturales.


