Canal Gestión Lanzarote denuncia la degradación de las infraestructuras del agua por el incumplimiento del Consorcio, Cabildo y ayuntamientos, de acometer las inversiones comprometidas
Canal Gestión Lanzarote ha iniciado los trámites legales para resolver el contrato por el que se encarga del ciclo del agua en Lanzarote y en La Graciosa. La concesionaria culpa al Consorcio, formado por el Cabildo y los siete ayuntamientos, de incumplir el acuerdo y de no acometer las inversiones comprometidas para mejorar la red de abastecimiento.
El anuncio de Canal Gestión llega un mes después de que el Consorcio anunciara también su intención de interrumpir esta concesión. Además, coincide con una avería en una de sus desaladoras que ha provocado cortes en el suministro.

Degradación de las infraestructuras
Según Canal Gestión, el inexplicable abandono de la inversión comprometida por parte del Cabildo de Lanzarote en su propia red ha supuesto una degradación de las infraestructuras del agua en perjuicio tanto de los habitantes de la isla, como de la operación de Canal Gestión Lanzarote.
A este desequilibrio inversor se suma el bloqueo deliberado a la actualización tarifaria, según detalla la empresa en un comunicado. Desde 2017, el Consorcio ha eludido sistemáticamente la revisión de tarifas prevista en el contrato. Esta situación supone una vulneración flagrante de los derechos del concesionario y ha generado a la compañía un déficit superior a los 40 millones de euros, que es una cantidad que el Cabildo en todo caso va a tener que abonar a Canal, a la vista de los pronunciamientos judiciales.
Por otra parte, el Consorcio del Agua ha impuesto modificaciones contractuales, incluidas órdenes de obras de carácter unilateral, que han alterado de forma arbitraria las condiciones esenciales de la adjudicación realizada a Canal Gestión Lanzarote en 2013. Estas novaciones han superado el umbral permitido por la Ley de Contratos del Sector Público y se han efectuado obviando los procedimientos legalmente establecidos.
Entre tanto, la intervención cautelar del servicio acordada por el Consorcio supone un agravio enorme e injustificado, teniendo en cuenta que Canal Gestión Lanzarote se ha comprometido por encima de sus obligaciones contractuales mientras que el propio Consorcio ha desatendido sus deberes más básicos como órgano de contratación y como titular de las infraestructuras hidráulicas.


