El 93,55 % del alumnado canario confiesa que utiliza IA en el ámbito escolar y el profesorado advierte de la “delegación cognitiva” derivada del uso indiscriminado de estas herramientas
El sindicato de docentes canarios STEC-IC ha presentado los resultados de un estudio nacional que arroja, en el caso de Canarias, que el 93,55 % del alumnado afirma utilizar herramientas de Inteligencia Artificial en el ámbito escolar. Una implantación que el sindicato considera que se ha hecho sin un debate crítico y que hace que el alumnado delegue en la IA tareas cerebrales importantes en el proceso de aprendizaje.

Macroestudio
El STEC-IC ha sido copartícipe del macroestudio realizado conjuntamente con STEs-Intersindical (STEs-i), que ha presentado los resultados sobre la irrupción de la Inteligencia Artificial en la educación. Se trata de un trabajo que pone de manifiesto la rápida implantación de estas herramientas en el ámbito educativo y su creciente uso, por parte del alumnado.
El estudio, realizado durante el mes de mayo de 2026, se basa en 5.866 encuestas completas realizadas al profesorado y 1.054 al alumnado de enseñanzas no universitarias de todo el Estado, a la que Canarias contribuye con 932 y 62 encuestas respectivamente.
El objetivo del trabajo es analizar, desde un enfoque cuantitativo, el grado de implantación de la Inteligencia Artificial en el entorno educativo, así como sus implicaciones pedagógicas, sociales y laborales.
La “delegación cognitiva”, principal preocupación
Uno de los aspectos que más preocupa al STEC-IC es el fenómeno conocido como “delegación cognitiva”, es decir, la sustitución de procesos propios del aprendizaje —pensar, escribir, recordar o resolver— por respuestas generadas automáticamente por la IA.
En este sentido, el alumnado reconoce aceptar en un 37,77 % de las ocasiones, los resultados generados por la IA sin revisión crítica y los copia directamente en las tareas entregadas.
Además, el 72,32 % del profesorado considera que el alumnado ya utiliza IA en casa para realizar tareas y trabajos escolares o, al menos, tiene la percepción de que así es. En este contexto, el 61,44 % del alumnado asegura que el profesorado prohíbe de forma expresa el uso de la IA para la realización de tareas, trabajos y producciones académicas.
Para el STEC-IC ya existe evidencia científica que apunta a que el uso abusivo de la IA puede empeorar el aprendizaje, la memoria e incluso generar una atrofia o deuda cognitiva. No se trata de demonizar la herramienta, pero sí de actuar con prudencia y responsabilidad. En este sentido, apuntan a que se debe poner en cuarentena su uso en las aulas mientras no se conozca con certeza cómo afecta al aprendizaje y al desarrollo cognitivo del alumnado.
Sesgos e impacto social
El estudio refleja igualmente que el 57,30 % del profesorado considera que la IA introduce sesgos de género, culturales, lingüísticos o socioeconómicos.
Por otra parte, el 51,93 % del profesorado considera que la IA podría contribuir a desburocratizar la labor docente y reducir el tiempo dedicado a tareas administrativas.
Profesorado
Los datos reflejan una implantación cada vez mayor de la Inteligencia Artificial tanto entre el profesorado como entre el alumnado. El 86,27 % del profesorado de Canarias asegura haber utilizado alguna vez herramientas de IA en su labor educativa o conocer mínimamente sus posibilidades. No obstante, el estudio también pone de manifiesto una percepción crítica sobre estas herramientas, ya que el 93,35 % del profesorado considera que la IA no es totalmente fiable y asegura no aceptar los resultados generados sin realizar previamente una revisión o análisis crítico.
Sin embargo, únicamente el 31,21 % afirma utilizarlas frecuentemente para labores docentes concretas entre las que destacan la generación de contenidos didácticos, el diseño de actividades, la creación de recursos multimedia, la generación de rúbricas, la adaptación de materiales para la inclusión educativa y el trabajo burocrático.
Respecto a los obstáculos para introducir la IA en la práctica docente, las principales barreras señaladas por el profesorado son la falta de tiempo por sobrecarga laboral, la falta de formación y la falta de medios técnicos y recursos.
Alumnado
Asimismo, cabe destacar que el alumnado dedica, de media, 1 h 10 min diarios al uso de IA para tareas relacionadas con el aula. Entre los principales usos destacan la realización de esquemas y resúmenes, la resolución de dudas mediante explicaciones personalizadas y la generación de trabajos de búsqueda de información. Además, el alumnado considera que la IA le sirve realmente para aprender y mejorar su rendimiento académico en el 59,53 % de los casos.
Al hilo de ello, también cabe destacar que el alumnado reconoce utilizar la IA para fines privados durante 0 h 56 min al día, que se suman a las 4 h 21 min de dedicación diaria a las redes sociales. Se trata de un uso intensivo de las pantallas que puede repercutir en el rendimiento académico al afectar, en algunos casos, a la capacidad de atención, el procesamiento de la información, la memoria de trabajo, el control inhibitorio o la calidad del sueño, llegando incluso a la adicción en situaciones extremas. En este sentido, la IA puede amplificar los efectos asociados al uso indiscriminado de las pantallas por parte del alumnado.
Debate
Desde el STEC-IC apuntan a la necesidad de abrir un debate educativo y social sobre las implicaciones de la Inteligencia Artificial. Señalan que no se trata de prohibir este tecnología, sino de «formar al alumnado y al profesorado sobre el funcionamiento, las limitaciones y los sesgos de estas herramientas».
No obstante, insisten en la necesidad de preservar la relación alumnado-profesorado, una relación fundamentalmente emocional y, como tal, no reemplazable por ninguna máquina o sistema.


