Coordinadora Provincial del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Catástrofes

Cristina García González, de 47 años, es una profesional volcada en el ámbito de la salud mental y, muy especialmente, en la prevención responsable del suicidio. Se define como una persona trabajadora, optimista y divertida, cualidades que complementa con una marcada proactividad, capacidad resolutiva y una profunda sensibilidad social. Destaca por un enfoque colaborativo y capaz de adaptarse a cada situación, centrándose siempre en ofrecer soluciones reales en momentos de vulnerabilidad emocional.
Compromiso con la prevención responsable
Cristina sostiene que la comunicación es una herramienta de salud pública fundamental. Su metodología en programas como Así Somos se rige por la máxima de informar sin crear morbo: evitando detalles innecesarios sobre métodos o despedidas y centrando el mensaje en la gestión, la esperanza y la activación de recursos de ayuda. Para ella, la clave es transformar el silencio en un diálogo preventivo, visible y accesible, donde los canales de asistencia estén siempre presentes para quienes más lo necesitan.

Herramientas para la vida
Desde su experiencia, Cristina aboga por transformar el sistema educativo integrando la educación emocional como un pilar fundamental. Promueve el desarrollo de habilidades como la tolerancia a la frustración, la comunicación asertiva y el pensamiento crítico frente a las presiones del entorno digital. Su labor se dirige tanto a adolescentes como a sus figuras de referencia (tutores y docentes), ofreciéndoles las pautas clave para convertirse en «lugares seguros» a través de la escucha activa, la validación profunda y la disponibilidad incondicional, eliminando prejuicios como el de restar importancia al sufrimiento por cuestiones de edad.
Un mensaje de esperanza
Ante situaciones críticas, Cristina subraya la importancia de romper el silencio. Su mensaje para quienes sienten que no tienen salida es firme y humano: el dolor es una experiencia temporal y el aislamiento es un enemigo que debemos combatir juntos. Su trabajo diario se centra en recordar a cada persona que no está sola, que existen alternativas al sufrimiento y que pedir ayuda es el paso más valiente y decisivo para sanar.

Equilibrio personal
Más allá de su compromiso profesional, Cristina encuentra su espacio de desconexión en el contacto con el mar y la lectura. Estas actividades le permiten recargar energías para mantener esa mirada sensible y comprometida que guía toda su trayectoria.



