La campaña contra incendios forestales se iniciará en Canarias este lunes, 1 de junio, con más medios humanos y técnicos

El Gobierno de Canarias activará a partir de este lunes, 1 de junio, la campaña contra incendios forestales 2026, un dispositivo que contará este año con más de 2.600 efectivos, 202 autobombas forestales, 19 medios aéreos y un importante refuerzo tecnológico con 23 drones destinados a labores de vigilancia, apoyo y valoración de incendios.
Entre las principales novedades de esta edición destaca la incorporación de un tercer helicóptero de las Equipos de Intervención y Refuerzo en Incendios Forestales (EIRIF), que compartirá base en El Hierro con la aeronave del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES). Asimismo, el operativo suma tres nuevas autobombas forestales ligeras para mejorar la capacidad de respuesta en zonas de difícil acceso.
El dispositivo autonómico dispondrá además de 260 recursos terrestres para las tareas de prevención y extinción. En el apartado tecnológico, se mantendrá la apuesta por los drones, con un total de 23 unidades operativas: seis pertenecientes al GES y 17 a los EIRIF.
Estos equipos están dotados de cámaras térmicas que permiten localizar puntos calientes durante la noche, facilitando el trabajo de los equipos de tierra en las labores de vigilancia, control y remate de los incendios forestales.
La campaña de 2026 supone un incremento de recursos respecto al año anterior, cuando el operativo contaba con alrededor de 2.500 efectivos. En total, las islas dispondrán este año de más de 2.600 profesionales preparados para intervenir ante cualquier emergencia relacionada con incendios forestales.
Balance de 2025
Durante el pasado año, el INFOCA solo tuvo que activarse de forma preventiva. Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre se registraron 41 conatos de incendio, de los cuales 39 afectaron a menos de una hectárea.
El 88 % de los incidentes se produjeron en superficies de vegetación herbácea, mientras que el 10 % afectó a zonas no arboladas y únicamente el 2 % tuvo lugar en áreas arboladas.
La rápida actuación y coordinación entre las distintas administraciones implicadas permitió controlar todos los incidentes en sus fases iniciales, evitando que evolucionaran hacia incendios de mayor magnitud y minimizando su impacto sobre el territorio.


