El ministro Félix Bolaños compareció este jueves en la comisión mixta de Seguridad Nacional del Congreso para abordar la situación de Ceuta tras la entrada masiva de migrantes del pasado 30 de julio
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha asegurado este jueves que «no existe ninguna evidencia de que Marruecos haya liderado o impulsado la entrada masiva de personas» en Ceuta el 30 de julio, y ha acusado al PP y a Vox de «faltar al respeto» al país vecino.
Durante su comparecencia en la comisión mixta de Seguridad Nacional del Congreso, ambos partidos han instado al Gobierno a explicar «qué debe» a Marruecos, pero también los aliados del PSOE han mostrado su incomprensión por el silencio del Gobierno ante la actuación de Rabat y no han dudado de su participación en lo ocurrido, por acción y omisión.

Críticas a las sospechas de PP y Vox
Bolaños se ha centrado en las críticas de Cuca Gamarra (PP) y de Pepa Millán (Vox), a quienes ha advertido de que están lanzando «bulos y sospechas» sobre un país con el que hay que cooperar y tener buenas relaciones de vecindad: «Necesitan ustedes un curso de diplomacia básica porque están faltando al respeto sin ninguna prueba a Marruecos», ha afirmado.
«¿Qué le deben ustedes a Marruecos? ¿A qué le tienen miedo?», le ha preguntado Gamarra.
A su juicio, «no cabe intentar no ofender al país vecino, que consintió o alentó esta invasión» y no es creíble que todo se gestara de manera espontánea en móviles de jóvenes marroquíes; lo que preocupan son «otros móviles», ha dicho en referencia al presunto espionaje a miembros del Gobierno con el sistema Pegasus.
En la misma línea, la portavoz de Vox, Pepa Millán, ha considerado que el Gobierno es «preso de un chantaje» y ha acusado a Marruecos de «mandar a su población» a Ceuta como parte de una guerra híbrida.
«Siguen diciendo que es un socio fiable y siguen cediendo al chantaje. ¿Qué le debe a Marruecos?», ha preguntado.
Grupos parlamentarios
Desde las filas de Sumar, el diputado Txema Guijarro ha considerado necesario hablar del «régimen despótico marroquí» y ha recordado el cambio de la posición histórica ante el Sáhara, mientras que el senador Enric Morera, de Compromís, ha preguntado al Gobierno por su «hipoteca» ante Rabat: «¿va el Gobierno a plantarse ante Marruecos?», ha preguntado a Bolaños.
El ministro tampoco ha convencido a EH-Bildu, tradicional fiel aliado, y Ion Iñarritu ha instado al Gobierno a no hacer de «pagafantas», porque «no hace falta ser Pericles» para ver que Marruecos no ha colaborado. A su juicio, lo que falta saber es por qué, si fue por el viaje del presidente Pedro Sánchez a Argelia, por la ley para dar la nacionalidad a los saharauis o por la final del Mundial de fútbol.
Por su parte, el portavoz de ERC, Fracesc-Marc Álvaro, ha pedido no caer en narrativas falsas, ni la «tremendista» de los invasores que propugnan el PP y Vox, «ni la buenista de la buena vecindad».
En opinión del portavoz del PNV, Mikel Legarda, tras la «marcha azul» se tenía que haber mirado «intensamente» a Marruecos y es necesario saber, por ejemplo, por qué «abandonó» la vigilancia fronteriza en las horas previas a la entrada masiva o rechaza ahora la repatriación de cadáveres.
El portavoz de Junts, Josep Pagés, ha recordado también el espionaje con Pegasus, poniendo el foco en el «silencio y las cartas de agradecimiento» ante Marruecos, que ha aprovechado para reiterar sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla.
Riesgo de enfrentamiento social
Bolaños ha subrayado la españolidad de ambas ciudades y ha garantizado que en sus reuniones con el ministro de Justicia marroquí nunca ha hablado de «la dos ciudades españolas».
La mayoría de los portavoces han advertido del riesgo de un enfrentamiento social en Ceuta y han mostrado su incomprensión por que el Gobierno no sea capaz de ofrecer una cifra de los migrantes que siguen en la ciudad.
Bolaños ha insistido en sus críticas a mensajes que hablan de invasión y alientan la xenofobia y ha señalado que «algunos van a misa», pero no tienen la mirada humanitaria que pidió el papa León XIV.
Instalaciones para acoger a los migrantes
También en comparecencia en el Congreso, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha confirmado que el comité creado para gestionar la crisis migratoria en Ceuta modificará el decreto que establece las instalaciones disponibles para acoger a migrantes. Torres ha advertido, no obstante, de que los espacios propuestos por la ciudad autónoma necesitan importantes obras y podrían tardar meses en estar preparados, al carecer de saneamiento, alcantarillado y red eléctrica.
Durante su comparecencia en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso, Torres ha explicado que viajó el martes a Ceuta tras asumir el mando único de la crisis y mantuvo reuniones con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y representantes vecinales. El ministro ha señalado que los polideportivos fueron incluidos en el decreto como recurso para situaciones extremas, pero ha aceptado retirarlos tras el rechazo de Vivas.
Mando único hasta fin de año
Torres ha valorado como “productiva” la primera reunión del comité, que mantendrá encuentros semanales para coordinar la respuesta de las administraciones. Aunque la declaración de interés para la seguridad nacional y el mando único se mantienen hasta final de año, el Gobierno pretende acelerar los plazos para recuperar la normalidad en Ceuta.
El ministro ha defendido que las devoluciones y retornos se realicen con rapidez, siempre respetando la legislación, los derechos humanos y la protección de menores y solicitantes de asilo. También ha reclamado unidad política frente a la violencia y ha rechazado cualquier ataque contra ceutíes musulmanes, inmigrantes, voluntarios, periodistas o representantes públicos.
Vacunación en Ceuta
Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha anunciado que la próxima semana comenzará en Ceuta la vacunación de migrantes y ciudadanos que lo necesiten con 45.000 dosis de triple vírica, difteria-tétanos, polio y varicela, cedidas por distintas comunidades autónomas. El Ministerio trabaja para garantizar la distribución, administración y registro de las vacunas, así como su posterior reposición.
Sanidad también prepara, junto al Ministerio de Juventud e Infancia, un dispositivo específico de atención psicosocial para la población ceutí y migrante, con especial atención a menores y personas vulnerables. En este dispositivo participarán Médicos del Mundo y el Colegio de Psicología de Ceuta. García ha defendido que la salud mental debe formar parte de la respuesta a la emergencia, tanto por el impacto en los residentes como por las experiencias extremas vividas por muchos migrantes.

El Ministerio mantendrá además, mientras sea necesario, el refuerzo de más de un centenar de profesionales sanitarios incorporados para preservar la capacidad asistencial y reducir la presión sobre los equipos.
La ministra ha subrayado que, pese a la tensión, el sistema sanitario ceutí no ha colapsado y la atención ordinaria ha estado garantizada. Ha insistido en que las prioridades son ofrecer alojamiento digno, agua segura, higiene y condiciones salubres, esenciales para prevenir contagios y facilitar la vigilancia epidemiológica.
Actualmente se investigan tres casos de varicela y 55 de gastroenteritis, mientras que hay tres casos de tuberculosis, todos tratados. García ha rechazado presentar a los migrantes como una amenaza sanitaria y ha criticado las propuestas de confinamiento, que considera injustificadas y contrarias a la legalidad.


