El programa de La Radio Canaria abordará también, este viernes 16 de octubre, a partir de las 22:00 horas, anécdotas históricas en torno a la bandera canaria
El programa ‘Crónicas de San Borondón’ de La Radio Canaria propone este viernes 16 de octubre, a partir de las 22:00 horas, «un viaje poliédrico por el mundo de lo insólito y de la historia heterodoxa», según avanza su presentador, José Gregorio González. Una de las primeras paradas será para conocer al conocido como Emperador Norton I, una figura de la sociedad estadounidense del siglo diecinueve.

Joshua Abraham Norton (4 de febrero de 1818 – 8 de enero de 1880) fue un célebre residente de San Francisco, California, que el 17 de septiembre de 1859 se autoproclamó Emperador de los Estados Unidos y, más tarde, Protector de México. Norton I contó con la complicidad de los medios de comunicación y de las sociedades de su tiempo. En lugar de ignorarlo, le siguieron el juego con simpatía y se convirtió en un querido símbolo de la ciudad. Ricardo Martín, en ‘El Gabinete del Curioseante’, será el encargado de trazar el perfil de este personaje.
Historia de la bandera canaria
Con la visita del investigador y comunicador Luis Bacallado, experto en cultura canaria, el programa ahondará en la historia de la bandera canaria, centrándose en el episodio qué tuvo como escenario el Ateneo de La Laguna en el año 1907. Durante varios meses se izó una bandera qué pretendía simbolizar el sentir y la identidad canaria en un momento clave en los movimientos emancipadores en América. Ello generó un clima de incertidumbre y confrontación que el programa quiere recordar.
Junto a otros contenidos adicionales, como tema central del programa de esta semana, el investigador y escritor Juan Carlos Saavedra visita ‘Crónicas del San Borondón’ para conversar con José Gregorio González acerca de la figura de Antonio Yanes Matos, quién pasó a la historia de los municipios de Teror y Valleseco como el médico-brujo. Al parecer, su dominio de la hipnosis y otras habilidades abiertamente misteriosas, añadían efectividad y asombro a su profesión médica.


