La Guardia Civil de Santa María de Guía certificó que la sustracción de joyas se venía produciendo desde el año 2025 hasta la fecha

La Guardia Civil de Santa María de Guía, en Gran Canaria, ha detenido a una mujer de 32 años, de nacionalidad española y natural de Sevilla, como presunta autora de un delito de hurto por la sustracción continuada de joyas de oro que posteriormente vendía por un importe inferior a su valor real.
La actuación se produjo el pasado mes de abril como resultado de una investigación desarrollada por agentes de la Guardia Civil tras la denuncia presentada por los familiares de las víctimas. Según la investigación, los hechos se habrían venido produciendo desde el año 2025 hasta la actualidad.
Las pesquisas apuntan a que la detenida aprovechó su condición de cuidadora de hogar para ganarse la total confianza de las personas a su cargo y de sus familiares. Esta situación le habría permitido disponer de plena libertad de movimiento dentro de la vivienda, con acceso a todas sus dependencias, incluso en ausencia de los moradores.
Patrimonio robado por valor de 10.000 euros
De acuerdo con las conclusiones de la investigación, la mujer presuntamente sustrajo diversas joyas propiedad de la víctima y las vendió posteriormente en diferentes establecimientos de compraventa y joyerías, obteniendo un beneficio económico a costa de un patrimonio valorado en más de 10.000 euros.
La investigación se inició después de que los familiares de las víctimas detectaran la desaparición de varias piezas de joyería. Las sospechas recayeron sobre la cuidadora al ser la única persona ajena al entorno familiar con acceso habitual al domicilio.
Los agentes llevaron a cabo numerosas gestiones de investigación que permitieron centrar las pesquisas en la trabajadora. Como resultado, se localizaron un total de 34 transacciones comerciales relacionadas con la venta de joyas efectuadas por la sospechosa. Debido al tiempo transcurrido desde algunas de las operaciones, únicamente fue posible recuperar parte de las piezas, que fueron reconocidas por su legítima propietaria como las sustraídas.
Con los indicios recabados, la Guardia Civil consideró acreditada la presunta implicación de la mujer en el delito de hurto denunciado, procediendo a su detención para la instrucción de las correspondientes diligencias.
Las actuaciones pasaron a la autoridad judicial competente a través de la Sección Territorial de Guía. Los investigadores destacan que el perjuicio causado supera los 10.000 euros, una cantidad que no contempla otros factores como la composición de las piezas, su antigüedad o el importante valor sentimental que muchas de ellas poseían para sus propietarios.


