Los sindicatos vinculan la movilización con la crisis de la vivienda y exigen mejores salarios, el control de los precios y el desbloqueo de la negociación colectiva.
UGT y Comisiones Obreras (CCOO) llaman a secundar la huelga general del próximo 11 de noviembre para reclamar mejores salarios y medidas que faciliten el acceso a una vivienda digna. Los sindicatos denuncian el encarecimiento del coste de la vida y exigen avances en la negociación colectiva, así como medidas para frenar la subida de los precios.
Ambas organizaciones han defendido este martes una subida de al menos el 7 % del salario mínimo interprofesional (SMI) en 2027, hasta alcanzar los 1.306 euros brutos mensuales en 14 pagas. Los sindicatos consideran necesario recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores ante el encarecimiento del coste de la vida. Actualmente, el SMI se sitúa en 1.221 euros mensuales en 14 pagas.

La vivienda, en el centro de las reivindicaciones
La movilización también pretende denunciar las dificultades para acceder a una vivienda asequible. Entre las propuestas sindicales figuran la creación de un parque público y permanente de vivienda protegida, la limitación de la especulación inmobiliaria y medidas para frenar el encarecimiento de los alquileres.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, propone destinar durante diez años el equivalente al 1 % del PIB a crear un parque de 1,5 millones de viviendas asequibles.
Por su parte, el líder de UGT, Pepe Álvarez, advierte de que las subidas salariales son insuficientes si el precio de la vivienda sigue aumentando.

Reactivar la negociación colectiva
Los sindicatos también reclaman desbloquear la negociación colectiva y renovar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), con incrementos salariales de entre el 4 % y el 7 %, además de cláusulas de revisión salarial que permitan adaptar los sueldos a la evolución de los precios.
La convocatoria, impulsada junto a organizaciones sociales y colectivos de inquilinos, busca reunir las reivindicaciones laborales y habitacionales en una misma jornada de protesta. Entre sus objetivos figuran también la reducción de la jornada laboral, la mejora de la salud en el trabajo y la erradicación de la precariedad.
La huelga del 11 de noviembre pretende, en definitiva, situar el coste de la vivienda y la pérdida de poder adquisitivo en el centro del debate público y reclamar compromisos a las administraciones y a las organizaciones empresariales.


