La comunidad venezolana en Canarias cruza los dedos y se organiza para enviar ayuda

La comunidad venezolana en Canarias cruza los dedos mientras espera por más información sobre los daños personales causados por los terremotos que han sacudido al país caribeño en las últimas horas, al tiempo que se prepara para organizar el envío de ayuda humanitaria.

La comunidad venezolana en Canarias cruza los dedos mientras espera por más información sobre los daños personales causados por los terremotos que han sacudido al país caribeño en las últimas horas, al tiempo que se prepara para organizar el envío de ayuda humanitaria.

En un archipiélago donde la comunidad venezolana asciende a unas 84.000 personas y que, a su vez, tiene una población de aproximadamente 70.000 en el país americano, son múltiples las asociaciones repartidas por las diferentes islas.

Dos de ellas, radicadas en Tenerife, la Asociación Amigos Canarios Venezolanos y la Unión Canario Venezolana, ya se están movilizando para ayudar en la medida de sus posibilidades desde la distancia.

José Antonio Pérez, vicepresidente de la Asociación Amigos Canarios Venezolanos, señala a EFE que en las últimas horas han podido contactar con «muchos familiares» de los casi 700 asociados con que cuentan, gracias al restablecimiento del sistema eléctrico y con él, de las comunicaciones por telefonía móvil.

Por el momento, no tienen constancia de víctimas entre sus allegados.

Los testimonios que han podido recabar son de terror y angustia en los momentos posteriores a los terremotos y sus réplicas.

«La situación está fea, sobre todo en los estados de Vargas y de Caracas», apunta José Antonio Pérez.

En la capital venezolana, a un amigo suyo que se había ido a dializar le cogió el primer gran terremoto saliendo del centro médico pero no sufrió daños.

También cuenta que su cuñada y su familia, en cuanto sintieron temblar la tierra, «agarraron los documentos y lo primordial y salieron a la calle».

Familiares de otros asociados han contado cómo se caían los objetos en sus casas y las paredes se agrietaban.

Leonardo Pérez, presidente de la Unión Canario Venezolana, explica a EFE que desde que supieron del primer terremoto consultaron a través de un chat interno a las 50 delegaciones que tiene distribuidas por todo el país esta asociación, que se dedica al envío de ayuda humanitaria.

Con algunas de esas delegaciones no han podido contactar, como la de La Guaira, una de las más afectadas por la actividad sísmica.

La compañera que tienen en Caracas ha reportado «bastantes daños» en su vivienda y que por el momento «no saben qué puede pasar, pero me dijo: estamos vivos, que es lo importante».

Ella y su familia «tuvieron que salir con lo puesto» y se han tenido que instalar en casa de otros familiares, detalla Pérez.

El resto de compañeros con los que han podido contactar «tienen el susto en el cuerpo y muchos nervios, pero están bien y no han sufrido daños en sus casas ni en sus trabajos».

Estas dos asociaciones, una radicada en el barrio lagunero de La Cuesta y la otra en Miramar, en la capital tinerfeña, ya están buscando la manera de organizar campañas para recabar donaciones y poder enviarlas a Venezuela.

En la Asociación Amigos Canarios Venezolanos habilitarán un centro de acopio de enseres y alimentos perecederos, mientras que en la Unión Canario Venezolana tratarán de recabar información para establecer prioridades, para «no mandar por mandar, porque los envíos -a Venezuela- están carísimos».

De hecho, en la sede de la asociación tienen almacenada «bastante ropa» preparada para enviar, y si les dieran autorización «saldría ya este fin de semana», ha apuntado Leonardo Pérez.

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