La economía canaria mantiene un crecimiento sólido pero con importantes desafíos estructurales

Así lo recoge el informe de CEOE Tenerife correspondiente al primer semestre del año, que refleja una evolución favorable de la economía del archipiélago

Panorámica del puerto de Santa Cruz de Tenerife. Imagen Puertos de Tenerife
Panorámica del puerto de Santa Cruz de Tenerife. Imagen Puertos de Tenerife

El informe Indicadores Macroeconómicos de Canarias de CEOE Tenerife, correspondiente a junio de 2026, refleja una evolución favorable de la economía del archipiélago durante el primer semestre del año. Los principales indicadores muestran un crecimiento sólido de la actividad económica, acompañado de una mejora significativa del mercado laboral y un notable aumento de la inversión. Sin embargo, el estudio advierte de que persisten importantes desafíos estructurales que pueden limitar el desarrollo futuro de la región.

Durante el primer trimestre de 2026, el Producto Interior Bruto (PIB) de Canarias aumentó un 3% en términos reales. Paralelamente, el empleo creció un 3,6%, mientras que el número de personas desempleadas se redujo un 14,8%, situando la tasa de paro en el 11,4%. La afiliación a la Seguridad Social mantiene también una tendencia positiva. A ello se suma el fuerte incremento de la inversión extranjera, que supera el 137% acumulado, lo que evidencia la capacidad de la economía canaria para atraer capital, generar actividad y crear puestos de trabajo incluso en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.

Debilidades estructurales

No obstante, CEOE Tenerife subraya que estos resultados no deben ocultar debilidades estructurales relevantes. Una de las más preocupantes es el acceso a la vivienda. El precio medio de la vivienda libre ha aumentado un 11,6% interanual, mientras que la oferta sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda. Esta situación no solo representa un problema social, sino que también dificulta la atracción y retención de talento, afectando a la competitividad empresarial.

Otro reto destacado es la baja productividad, considerada esencial para lograr un crecimiento más sostenible y generar empleo de mayor valor añadido. Además, preocupa el comportamiento del sector exterior: las exportaciones han caído más de un 23% y la tasa de cobertura apenas alcanza el 20%, lo que refleja la elevada dependencia de las importaciones.

En el ámbito turístico, aunque el gasto de los visitantes continúa creciendo, se aprecia una ligera disminución en la llegada de turistas y en la duración media de las estancias. Ante este escenario, la patronal propone impulsar reformas orientadas a aumentar la oferta de vivienda, fomentar la innovación y la digitalización, reducir trabas burocráticas, reforzar la internacionalización, mejorar la formación profesional y promover sectores emergentes. El objetivo es transformar el crecimiento actual en un modelo económico más diversificado, competitivo y sostenible.

Estrategias de reformas

Ante esta situación, la patronal tinerfeña considera imprescindible impulsar una estrategia de reformas que permita transformar el actual crecimiento económico en un modelo más sólido, productivo y resiliente.

Para ello resulta prioritario agilizar los procedimientos urbanísticos y administrativos para incrementar la oferta de vivienda y facilitar la ejecución de proyectos residenciales; impulsar un gran pacto por la productividad que favorezca la digitalización, la innovación y la modernización empresarial; reducir las cargas burocráticas que continúan frenando la actividad económica, la inversión y la creación de empleo; fortalecer los programas de internacionalización empresarial; incrementar la inversión en formación y cualificación profesional para responder a las necesidades reales del tejido productivo;
promover el desarrollo de sectores emergentes de alto valor añadido como la economía azul, las energías renovables, la industria tecnológica, la economía digital, el sector audiovisual y el aeroespacial, así como garantizar la ejecución efectiva de las inversiones públicas comprometidas en infraestructuras estratégicas para mejorar la competitividad y la conectividad del Archipiélago.

El momento actual ofrece una oportunidad estratégica para avanzar hacia un modelo económico más diversificado, innovador y sostenible. El crecimiento económico debe ser el punto de partida, no el punto de llegada.

Canarias cuenta con dinamismo, capacidad empresarial y oportunidades de desarrollo, pero necesita reformas que permitan convertir esa fortaleza coyuntural en competitividad estructural, según CEOE Tenerife.

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