Los trabajos arqueológicos se desarrollarán del 25 de octubre al 10 de noviembre en el área de Lobos 5, donde el equipo investigador estudiará un posible espacio de procesamiento y un horno de cal vinculado a la elaboración del apreciado tinte en época romana
Los cabildos de Fuerteventura y Tenerife impulsan una nueva campaña de excavaciones arqueológicas en el Islote de Lobos. Se desarrollará entre el 25 de octubre y el 10 de noviembre de 2026. El equipo interdisciplinar centrará sus trabajos en el área de Lobos 5, situada en el entorno de la playa de La Calera. En ese lugar se investigará un posible espacio de procesamiento y un horno de cal relacionado con la producción de púrpura durante la época romana.

La actuación forma parte del proyecto interdisciplinar Hacia la definición de las islas Purpurarias. Desde el Taller de púrpura de Lobos 1 (Islote de Lobos, La Oliva, Fuerteventura). Trabajos arqueológicos en el islote de Lobos y su contexto territorial próximo. La iniciativa cuenta con un convenio de colaboración institucional y científica entre ambos cabildos, a través de sus respectivos museos arqueológicos. Cuenta también con el apoyo de la Universidad de La Laguna y BinterCanarias.
Una nueva campaña en el área de Lobos 5
Esta undécima campaña concentrará los trabajos en Lobos 5 (L5), al noroeste del conocido taller de Lobos 1, en un entorno de paisaje dunar y jable. Las prospecciones anteriores han permitido localizar en la zona fragmentos cerámicos de época romana e histórica. Estos hallazgos aportan nuevas pistas sobre la actividad desarrollada en este enclave.
Uno de los principales objetivos será excavar un horno de cal muy deteriorado y parcialmente colapsado. La investigación pretende profundizar en el conocimiento de esta estructura y de su posible relación con la industria romana de la púrpura. Se trata de un tinte de gran valor en la Antigüedad.
La cal desempeñaba una función importante en el proceso de obtención del pigmento, ya que actuaba como elemento alcalino durante el tratamiento de las glándulas hipobranquiales de los moluscos productores de púrpura, entre ellos la cañaílla (Stramonita haemastoma). Este procedimiento resultaba fundamental para obtener el característico tinte violáceo.

Un enclave fundamental para estudiar la presencia romana en Canarias
El yacimiento arqueológico del Islote de Lobos, datado entre el siglo I antes de Cristo y el siglo I después de Cristo, supuso un avance significativo en el conocimiento de las relaciones comerciales e industriales de la Hispania romana con Canarias. Su descubrimiento permitió documentar una actividad productiva vinculada a las rutas marítimas que conectaban el archipiélago con territorios del entorno de la bahía de Cádiz y el Bajo Guadalquivir.
Las excavaciones han documentado más de 200.000 ápices de Stramonita, además de estructuras habitacionales de piedra seca, instrumental de cobre y hierro, vajilla fina de terra sigillata, lucernas y fragmentos de calderos de plomo utilizados en el proceso de obtención del tinte. El conjunto de hallazgos apunta a la existencia de una factoría estacional de especial relevancia para comprender la actividad económica romana en el Atlántico.
Un producto de gran valor en la Antigüedad
La púrpura extraída de estos moluscos alcanzó un elevado valor en el mundo mediterráneo y se asoció especialmente a la indumentaria de las élites y de la familia imperial. Su producción constituye una de las claves para interpretar la actividad industrial y comercial que desarrollaron los romanos en este enclave del archipiélago.
La continuidad de las investigaciones arqueológicas en el Islote de Lobos permitirá profundizar en el conocimiento de este espacio excepcional y aportar nuevas claves sobre las relaciones entre Canarias y el mundo romano, así como sobre la historia antigua de las islas.


