Se cumplen dos décadas desde que la joven desapareció en Las Palmas de Gran Canaria, mientras los investigadores analizan nuevas pistas y tecnologías
La joven Sara Morales desapareció hace exactamente 20 años en Las Palmas de Gran Canaria mientras mientras caminaba hacia un centro comercial de la isla. Las autoridades policiales buscan incansablemente respuestas claras a través de las nuevas tecnologías sobre este suceso.
La desaparición de Sara Morales impactó profundamente a la sociedad isleña. El trayecto de un kilómetro y medio quedó incompleto aquella fatídica tarde del 30 de julio de 2006. En consecuencia, muchas preguntas continúan sin ninguna respuesta.
El esfuerzo policial inicial y actual
Durante los primeros años, la Policía Nacional destinó todos sus recursos disponibles. Así, los agentes establecieron el denominado Grupo Especial Sara. Este equipo manejó un enorme volumen de información.
Javier Suárez, inspector del grupo de homicidios de Las Palmas de Gran Canaria, destaca el gran esfuerzo inicial de los agentes. Además, recalca que revisaron a cientos de personas. Lamentablemente, los investigadores sufrieron una profunda frustración al agotar esas vías.
Hoy en día, la Policía Nacional revisa nuevamente todo el trabajo previo. Las nuevas tecnologías abren ahora oportunidades de búsqueda muy valiosas.
Impacto social y protocolos de seguridad
Este caso cambió las formas de actuación policial en toda España. De hecho, el país instauró una base nacional de desaparecidos en 2009. Antes de esa fecha, las autoridades carecían de estas valiosas herramientas.
El suceso de Sara y la posterior desaparición de Yeremy, apenas ocho meses más tarde, generaron gran temor entre los padres de canarias. La sociedad canaria desarrolló un fuerte miedo colectivo por parte de los adultos que evitaban dejar a los menores solos en la calle.
Su madre relató en 2006 que alguien apagó el móvil a las 18:30 horas. Ella sabía con total certeza que algo malo ocurrió aquella tarde. Después, los perros policiales rastrearon los barrancos buscando diversas evidencias.
La importancia de la colaboración ciudadana
Sara vestía falda vaquera, camiseta de tirantes y unas bambas plateadas. Además, llevaba sus gafas, llaves y teléfono sin ninguna documentación. Su amigo la esperaba en el centro comercial La Ballena.
Las autoridades policiales piden nuevamente la máxima ayuda de la ciudadanía. Solicitan utilizar siempre los canales oficiales y directos. El inspector Suárez advierte seriamente sobre los peligros de usar redes sociales porque se van desvirtuando las informaciones.



