Además de los años de prisión, se le ha impuesto el pago solidario de 153.500 euros a los familiares de la víctima
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado por asesinato con alevosía al segundo acusado del conocido como crimen de Tabaiba, Antonio J.. En concreto, se ha impuesto 23 años de prisión y el pago solidario, junto con el otro condenado, José J., de 153.500 euros a los familiares de la víctima, un joven llamado Rubén.
No obstante, la defensa ya anunció que presentará un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). Todo ello, al considerar que el veredicto no está fundamentado, motivo por el que hace un año fue anulada la primera sentencia, que absolvía a Antonio J.

Conclusiones del jurado
En el fallo se da por probada la autoría de este último basándose en las conclusiones del jurado popular. Además, cuyos miembros consideraron que las imágenes en las que se le ve entrar en el apartamento de Tabaiba en el que ocurrió el crimen constituyen prueba suficiente de que participó en el asesinato.
No obstante, se descarta que Antonio J. actuara por motivos económicos o a cambio de droga, negocios en los que participaban el dueño del piso y presunto cerebro de la trama, Toño, y Rubén, enfrentados por una deuda de 100.000 euros.
Los hechos tuvieron lugar sobre las seis de la tarde del 21 de febrero de 2023, martes de Carnaval. En ese momento, los dos condenados, Toño y la víctima entraron en distintos momentos en el edificio para salir minutos después sin Rubén.
Nueva vista
Pocas horas después apareció el cuerpo sin vida de Toño en un negocio que tenía en La Laguna.
El fallo hace suya la petición de penas solicitada por la Fiscalía y la acusación particular. Por su parte, la defensa pedía que la condena no superara los 15 años.
La nueva vista se extendió desde finales de junio hasta principios de julio en distintas sesiones en las que se repitieron. Cabe destacar que con muy pocas variaciones, los mismos testimonios y pruebas que en la anterior, celebrada un año antes.
Desarrollo de los hechos
Las versiones de lo ocurrido aquella tarde por parte de los condenados son radicalmente distintas. José J. se declaró inocente porque, según dijo, cuando oyó lo que estaban tramando prefirió salir del apartamento. Así es que, destacó que al volver observó cómo Antonio J. colocaba una bolsa de plástico en la cabeza del cadáver.
Por su parte, Antonio J. aseguró que había sido engañado para ir a cobrar una deuda sin usar la violencia y que, cuando ocurrieron los hechos, estaba en el baño y oyó los golpes que, según su versión, José J., escondido en el pasillo, propinó a Rubén.
Al salir del edificio mantuvo una acalorada discusión con Toño observada por varios vecinos y que, en el anterior juicio, fue considerada por el jurado una prueba de su inocencia.



