El presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas, ha señalado que esta medida busca respaldar a los productores herreños
El Cabildo de El Hierro ha convocado ayudas para impulsar el cultivo de piña tropical en la isla con una cuantía máxima por beneficiario de 25.000 euros. Así mismo, de 6.600 por hectárea cultivada, y con un plazo para presentar las solicitudes correspondientes hasta el 22 de junio.

El objetivo de esta línea de ayudas es apoyar al sector agrícola y fomentar la recuperación. Así como, el mantenimiento de uno de los cultivos más representativos del Valle de El Golfo.
Superficie cultivada
Según ha informado el Cabildo, esta línea de ayuda pretende contribuir a la recuperación e incremento de la superficie cultivada y garantizar la continuidad de una actividad agrícola fundamental para la isla.
La subvención se concederá en régimen de concurrencia competitiva y estará dirigida al mantenimiento de la superficie cultivada de piña tropical durante el año 2025 y hasta el 31 de julio de 2026.
Sector primario
La iniciativa se enmarca en la estrategia de apoyo al sector primario desarrollada por el Cabildo de El Hierro, orientada a fortalecer la actividad agrícola local, mejorar la rentabilidad de las explotaciones y contribuir al mantenimiento del paisaje agrario de la isla, señala la corporación.
El presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas, ha señalado que esta medida busca respaldar a los productores herreños y favorecer la recuperación de un cultivo que forma parte de la identidad agrícola de la isla.
Problemas fitosanitarios
La piña tropical fue introducida a finales de los 70 como alternativa al cultivo de la platanera al resistir mejor las condiciones de fuertes vientos que caracterizan al Valle de El Golfo en ciertas épocas del año, y se ha consolidado a lo largo de décadas, convirtiéndose en una alternativa de cultivo muy interesante que llegó a ocupar una superficie de 130 hectáreas y que actualmente ha disminuido a 80.
Esta disminución de superficie de cultivo es debido a que en los últimos años el sector ha afrontado importantes dificultades derivadas de problemas fitosanitarios, como la cochinilla algodonosa y otras enfermedades, el incremento de los costes de producción, así como la falta de material vegetal adecuado para renovar las plantaciones.


