La esposa de presidente Sánchez ha entregado su pasaporte después de que el juez Peinado se lo retirara como media cautelar al abrir juicio contra ella

Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha entregado esta tarde su pasaporte en el juzgado. Lo ha hecho, después de que el magistrado Juan Carlos Peinado acordase retirárselo como medida cautelar al abrir juicio ante un jurado popular contra ella por cuatro delitos, incluido corrupción en los negocios.
Gómez ha llegado puntual a su cita, a las 17:51 hora peninsular, y ha accedido al juzgado que dirige Peinado para hacer entrega de su pasaporte al letrado de la administración de Justicia. Al mismo tiempo se le ha notificado la apertura de juicio oral contra ella.
Una actuación que apenas ha durado 17 minutos. A las 18:08 la mujer del presidente del Gobierno ha salido del juzgado con dirección al garaje de la sede judicial, desde donde ha accedido por motivos de seguridad, como es habitual en sus comparecencias.
A la salida, el abogado de la esposa de presidente, Antonio Camacho, ha eludido hacer declaraciones y se ha limitado a señalar que todos había ido «bien».
Fuera de los juzgados, miembros de Hazte Oir se han puesto frente a la puerta con un gran pasaporte simulado de Begoña Gómez donde podía leerse «retirado» y en el que había estampados sellos de países como la República Democrática del Congo, Rusia o la República Dominicana.
Ha sido la sexta vez que Begoña Gómez acudía a los juzgados madrileños de Plaza de Castilla, después de que el pasado sábado el juez Juan Carlos Peinado acordase para ella las medidas cautelares que solicitaron las acusaciones populares que dirige Hazte Oír: retirada del pasaporte, prohibición de salir del país y comparecencias quincenales en el juzgado.
Unas medidas que también impuso para su asesora, Cristina Álvarez -que ya entregó el martes su pasaporte-, y que las defensas de ambas han recurrido ante la Audiencia Provincial de Madrid, al considerarlas desproporcionadas y al rechazar de plano que exista riesgo de que se fuguen, como sostiene el juez Peinado.
El último capítulo de una investigación de más de dos años
La entrega del pasaporte de Begoña Gómez ha sido el último capítulo de una investigación que arrancó en abril de 2024 y que ya está cerrada, sólo a la espera de varios recursos de las defensas y la Fiscalía -que se opone a esa apertura de juicio- ante la Audiencia Provincial de Madrid contra decisiones clave de Peinado, incluida su propuesta de que el caso acabe ante un jurado popular.
El juez dictó el pasado sábado un auto en el que abría juicio por el tribunal de jurado contra Begoña Gómez y Cristina Álvarez por delitos de corrupción en los negocios, tráfico de influencias, apropiación indebida y malversación; y contra el empresario Juan Carlos Barrabés por los dos primeros.
Para adoptar las medidas cautelares, el juez adujo un riesgo de fuga en la que podrían colaborar los escoltas de la esposa del presidente del Gobierno, miembros de la Policía Nacional.
Una afirmación que, además del rechazo de sindicatos policiales y la «más enérgica queja» del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, motivó que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ordenase al promotor de la acción disciplinaria del órgano valorar si Peinado incurrió en una falta disciplinaria grave.
La investigación a Begoña Gómez, que ha contado desde el origen con la oposición de la Fiscalía por no ver delito alguno, ha girado en torno a la cátedra que codirigió en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el patrocinio del ‘software’ creado para la misma, y en ella el juez también ha investigado si influyó a favor del empresario Juan Carlos Barrabés en contratos públicos y el trabajo que presta para ella su asesora, pagada con fondos públicos.



