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Las Fuerzas de Seguridad del Estado calculan que alrededor de 69.500 migrantes han salido en las últimas 30 horas de Ceuta hacia Marruecos. Este sábado han comenzado a instalarse barreras de contención en el espigón de la frontera del Tarajal
Fuentes policiales han indicado que en estas cifras podrían incluirse los migrantes que habían llegado a la ciudad autónoma en días anteriores a esa entrada masiva e incluso otros que en el día de ayer habrían entrado y salido en más de una ocasión. Mientras, esta mañana han comenzado a instalarse barreras de contención en el espigón de la frontera del Tarajal.
Al menos 60 fallecidos
El número de cadáveres recuperados en la costa de Ceuta tras la entrada masiva de personas en los dos últimos días asciende a sesenta personas, según los últimos datos facilitados por fuentes policiales.

La Guardia Civil continúa realizando labores de localización de cuerpos en el entorno del espigón fronterizo del Tarajal, donde se han hallado la practica totalidad de los cuerpos en el mar. Con estos fallecidos, se eleva a 92 el número de migrantes que han muerto este año intentando entrar a nado en Ceuta.
Las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia siguen localizando cuerpos de personas que se lanzaron al mar desde las costas marroquíes de Castillejos para intentar alcanzar la costa ceutí a nado, por lo que no se descarta que la cifra continúe aumentando.

Barreras de contención en Tarajal
Según ha informado el Ministerio del Interior, a las 7:50 horas, ha comenzado la instalación de las barreras de contención en el espigón de la frontera del Tarajal, tal y como anunció ayer desde Ceuta el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El elemento principal es una barrera neumática de 500 metros de longitud, con una altura en superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida de hasta un metro de profundidad.
Esta estructura se combina con una primera línea de boyas fondeadas proporcionadas por la Armada.
Además, un canal intermedio permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil garantizar en todo momento la protección de la barrera neumática.
50.000 entradas el día 30
En cuanto a los datos de la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos, el Ministerio del Interior cifró en 50.000 las entradas del día 30, mientras que el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, afirmó que podrían haber alcanzado las 60.000.
Fuentes de Interior han informado esta mañana que la noche en Ceuta ha transcurrido con normalidad, que las entradas «se han detenido en su totalidad» y que han continuado la salidas hacia Marruecos.
Tras la entrada masiva del jueves, en el día de ayer miles de personas partieron de vuelta hacia la frontera para regresar a Marruecos por varios motivos, entre ellos el anunciado acuerdo entre España y Marruecos para su repatriación, así como la ausencia de comercios, superficies comerciales o bares abiertos en Ceuta para poder atender sus necesidades más básicas.
Tranquilidad en el paso de Melilla
La tranquilidad ha vuelto a la valla fronteriza de Melilla tras una noche, la segunda consecutiva, de presión migratoria en diferentes puntos del perímetro y entradas irregulares que no han sido cuantificadas oficialmente, y que provocaron un gran trasiego de patrullas y uso de material antidisturbios para repelerlos.

Uno de los puntos de mayor presión durante la noche fue las inmediaciones del paso fronterizo de Beni-Enzar, el único operativo entre Melilla y Marruecos, que permanece cerrado mientras más de mil viajeros de la Operación Paso del Estrecho (OPE) siguen bloqueados a la espera de su reapertura.
Intentos de entrada continuos
Desde antes del anochecer, y hasta prácticamente primera hora de la mañana, los intentos de entrada por esa zona han sido continuos por parte de grupos de jóvenes migrantes magrebíes que se han ido moviendo a lo largo de la valla, algunos de los cuales han provocado daños en las garitas de vigilancia marroquíes e incluso un incendio junto al perímetro.
Parte de ellos consiguieron encaramarse a la zona alta de la verja fronteriza y sentarse sobre los denominados peines invertidos, que coronan la valla más próxima a Marruecos para dificultar su escalada antes de intentar iniciar el descenso por la valla española para acceder a Melilla, donde esperaban numerosas patrullas de la Guardia Civil y la Policía Local.
Los grupos de migrantes han seguido la misma dinámica durante gran parte de la noche, moviéndose a lo largo del perímetro para intentar aprovechar algún momento de despiste para conseguir su objetivo, y parte de ellos lo lograron en la zona cercana al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, por donde entraron, al menos, una quincena.




