El Dreamland llega lanzado a Bilbao para medirse a un Surne que no pierde en casa ante los insulares desde hace tres temporadas
El Surne Bilbao Basket aterriza en la jornada de la Liga Endesa con la moral por las nubes. El equipo vasco viene de firmar una actuación espectacular ante el Dijon (97-68), con un último cuarto demoledor que le dio el pase a la final de la FIBA Europe Cup.

El Bilbao Arena vivirá una nueva cita de alto voltaje. Su ambiente, siempre encendido, se ha convertido en uno de los más desafiantes de toda la Liga Endesa.
El historial reciente entre el Bilbao Basket y el Dreamland Gran Canaria favorece a los locales
Los precedentes no engañan: Bilbao ha ganado las tres últimas veces que recibió al Gran Canaria. La cancha vasca parece atragantarse a los de Jaka Lakovic. Ese dominio reciente refuerza la confianza local, aunque el conjunto amarillo llega en un momento muy distinto al de otras temporadas.
Tryggvi Hlinason se ha ganado el respeto de la liga. El pívot islandés es el mejor reboteador ofensivo del campeonato, con 2,5 capturas por encuentro. Su presencia bajo el aro marca el ritmo de muchos partidos.
Melwin Pantzar representa la amenaza exterior. El base sueco combina talento, descaro y velocidad, y puede cambiar el guion de cualquier encuentro en cuestión de segundos.
El Dreamland Gran Canaria llega lanzado
El Gran Canaria encadena seis victorias en los últimos siete partidos. El equipo isleño vive un momento dulce, con confianza y ritmo de competición. A esa buena dinámica se suma la reciente clasificación para la final de la EuroCup. Los de Lakovic llegan con la motivación por las nubes.
Mike Tobey se ha consolidado como pieza clave del sistema. El pívot estadounidense está a un nivel altísimo, firme en defensa y resolutivo en ataque.

También destaca Nico Brussino. El alero argentino ha recuperado su mejor versión y aporta puntos, intensidad y liderazgo en momentos decisivos.
El rebote, la gran batalla del partido
Con un rebote ofensivo tan potente como el del Bilbao, el Dreamland deberá cerrar bien su aro. La concentración en defensa marcará la diferencia. Si los insulares controlan el rebote defensivo, tendrán media victoria en el bolsillo. Será uno de los aspectos más vigilados del encuentro.