Los municipios de Breña Baja, Las Palmas de Gran Canaria, La Oliva, La Orotava y Tegueste renuevan en la red de Ciudades Amigas de la Infancia de Unicef
Breña Baja, Las Palmas de Gran Canaria, La Oliva, La Orotava y Tegueste han renovado este jueves su condición de Ciudades Amigas de la Infancia, «un antídoto» de las amenazas en los entornos digitales, según ha advertido el alcalde de La Orotava, Francisco Linares.
En el acto de entrega de los diplomas y de renovación de estos cinco municipios como ciudades amigas de la infancia, Linares ha advertido de los riesgos que entrañan las redes sociales, internet o la inteligencia artificial, «un arma de destrucción masiva si no es bien usada».
En la misma línea, la presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, ha hecho hincapié en «los peligros» que amenazan a niños, niñas y adolescentes incluso puertas adentro de los hogares, a través de las pantallas.
Pérez ha recalcado la importancia de protegerlos en esta «etapa decisiva en la que se construyen sus capacidades, su inteligencia emocional, talento y capacidad de progreso», en definitiva, «el futuro de nuestra sociedad», de ahí la importancia de diseñar políticas que los pongan en el centro.
15 municipios canarios dentro de la red
Rosa Suárez, presidenta de Unicef-Canarias, ha recalcado, al igual que los alcaldes y concejales que han intervenido en el acto de entrega de diplomas y de renovación de estas cinco Ciudades Amigas de la Infancia, que más allá de la firma protocolaria y la foto, esto supone «un compromiso formal y buen estructurado».
Ha indicado que ser ciudad amiga de la infancia exige una serie de requisitos, el primero de los cuales, querer formar parte de la red.
En este sentido, ha detallado que de los seis municipios canarios iniciales se ha pasado en estos momentos a 15, de los cuales cinco están en fase de ser reconocidos como tales y tres aspiran a ser candidatos.
Los otros requisitos, ha ahondado Suárez, son realizar un diagnóstico de la situación de la infancia y la adolescencia en cada municipio, esto es, dónde como y cuántos viven en el mismo, y programar acciones que los favorezcan, así como crear un órgano de participación en el que tengan voz.
La presidenta de Unicef-Canarias ha indicado que la aspiración de esta organización es que todos los municipios del archipiélago se integren en la red, que los que están sigan avanzando hacia la excelencia, y que se pueda constituir un órgano de participación infantil y juvenil a nivel autonómico.
Escuchar a la infancia y la adolescencia
Un grupo de niños en representación de los consejos de la infancia y la adolescencia de La Orotava y Tegueste han reclamado precisamente eso, que se les escuche «de verdad, no solo cuando es fácil», porque «somos parte de nuestra sociedad».
«Tengan en cuenta nuestras opiniones, también en las decisiones importantes; ayúdennos a crecer sin miedo y con oportunidades», han pedido también.
Asimismo, han deslizado en sus intervenciones que «defender los derechos de la infancia no es opcional, es necesario: gana toda la sociedad, el presente y el futuro».
En esto han convenido los alcaldes y concejales de Bienestar Social que han tomado la palabra en el acto.
Los cinco municipios que renuevan en la red
Borja Pérez, regidor de Breña Baja, ha indicado que el compromiso adquirido como ciudad amiga de la infancia «es una manera de hacer política: escuchar más, sobre todo a los jóvenes».
Como ejemplo de ese proceso de escucha ha citado la petición de los chicos del municipio de contar con una fuente de agua y una mesa de pin pon para «no estar con el móvil» en el periodo entre clases.
Joana Pérez, concejala de Servicios Sociales de La Oliva, ha recalcado que este municipio «confía mucho y cree firmemente» en sus niños, niñas y adolescentes, que estos deben estar en el centro de las decisiones y que también se debe ofrecer acompañamiento y respaldo a las familias.
María del Carmen Vargas, concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, ha destacado por su parte el trabajo que se está realizando para conseguir una ciudad donde «los niños y los adolescentes no solo viven, sino que participan, opinan y ven plasmados sus derechos».
Ellos «nos enseñan cada día a mirar la ciudad con otros ojos», ha agregado.
Francisco Linares, alcalde de La Orotava, ha hablado de «una renovación de votos» con la ampliación del compromiso de su municipio con la infancia y la adolescencia.
Ha abundado en que el proceso de escucha y participación activa que esto implica supone «un suero de vida» en un momento «tan complicado» como el actual.
Érika Hernández, concejala de Acción Social de Tegueste, ha coincidido con sus colegas en la necesidad de que niños, niñas y adolescentes tengan protagonismo en la vida pública y ha afirmado que éste es «el proyecto más importante» de su área.


