Rosa Dávila, presidenta del Cabildo de Tenerife, dice que Ayuntamiento, el CD Tenerife y la sociedad «tomaremos decisiones entre todos»

La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha precisado este miércoles que el estadio Heliodoro Rodríguez López estará reformado en 2030, un plazo «razonable», y el plan director hasta 2040 lo que establece es una hoja de ruta para la transformación urbana del entorno lo que, ha indicado, no implica renunciar a un futuro «Tenerife Arena«.
La máxima responsable de la corporación insular ha indicado en rueda de prensa que se ha prestado a confusión el plazo indicado ayer en la presentación del plan director del estadio, que establece un horizonte de 2040, y que está basado en la hipótesis de que Ayuntamiento, club deportivo Tenerife «y la sociedad» decidan permanecer en las instalaciones del Heliodoro.
En esa hipótesis, que implica renunciar a un estadio para el CD Tenerife «fuera del corazón» de la capital, el plan director indica las actuaciones que se podrían abordar «y que no significa que haya que esperar a 2040, sino que se toma una decisión entre todos«.
Entre otros aspectos, ha proseguido Dávila, porque implicaría intervenciones en el entorno como la peatonalización, deprimir la calle San Sebastián y actuaciones que requieren «otros tiempos» y que, ha indicado el vicepresidente primero, Lope Afonso, trascienden las competencias urbanísticas del Cabildo.
El plan director es un documento flexible que lanza el reto de tomar entre todos una decisión definitiva sobre el estadio. Que estará «en las mejores condiciones» al finalizar la segunda fase, en 2030, ha abundado Afonso.
A su vez Rosa Dávila ha señalado que en dicha fecha el estadio estará completamente reformado «con una nueva piel y actuando en las entrañas». Y ha apostillado que en el actual mandato se han sacado adelante 36 contratos de actuaciones.
Ha añadido que no habían pasado «ni tres días» desde que asumió el cargo cuando se constató que el Heliodoro no contaba con la licencia necesaria para poder jugar en la Liga. Por lo que hubo de actuar con urgencia, y luego «se cayó un cacho de cornisa».
«En situación de emergencia»
«Nos encontramos con un estadio en situación de emergencia», ha proseguido Dávila. Ha dicho que para el anterior gobierno insular del PSOE el Heliodoro estaba «completamente amortizado y obsoleto. Y su propuesta era venderlo», lo que no era «nuestra voluntad».
Y el actual grupo de gobierno también defiende que no es necesario que la continuidad del Heliodoro implique renunciar a un Tenerife Arena. Porque la isla, con más de un millón de habitantes, «merece» un lugar que sea sede de eventos deportivos, culturales y conciertos de gran magnitud que actualmente se celebran en el puerto, ha manifestado Dávila.
Además ha recordado que esta zona portuaria va a quedar ocupada por un edificio que unirá la ciudad con el mar. Por lo que «hay que ir pensando ya en una visión a largo plazo». En donde ubicar un futuro recinto con capacidad para acoger conciertos de 50.000 asistentes.
Al respecto, Rosa Dávila ha bromeado con que «tenemos mucho dinero en el Cabildo». Una institución «saneada seis veces por debajo de la capacidad de endeudamiento». Y por ello, ha dicho, fondos no van a faltar para afrontar las inversiones en infraestructuras deportivas que sean necesarias.


