El estadio Heliodoro Rodríguez López se someterá a una profunda reforma que se alargará en cuatro fases, cada una de ellas con una duración aproximada de cinco años, para ver un estadio renovado con capacidad para más de 25.000 personas

La reforma del Heliodoro Rodríguez López durará hasta 2040, con cuatro fases, cada una con una duración aproximada de cinco años, y con una previsión de elevar la capacidad del recinto hasta los 25.176 espectadores.
El plan director, que ha sido presentado este martes en rueda de prensa, ya se encuentra en ejecución a través de su primera fase, destinada a mejorar las condiciones generales del recinto y adecuar las instalaciones a las necesidades actuales.

Actuaciones previstas
Entre las actuaciones previstas figuran el cambio de asientos, reformas en el hormigón estructural, mejoras en las redes de electricidad y fontanería, la rehabilitación de la marquesina, la construcción de un pararrayos, la implantación de nuevos sistemas contra incendios y la instalación de dos videomarcadores de gran formato.
Los técnicos de Gestur, empresa pública encargada del proyecto, explicaron que esta primera etapa persigue consolidar y actualizar las infraestructuras existentes antes de abordar actuaciones de mayor alcance en el estadio.
La segunda fase, prevista para el entorno de 2030, contempla una transformación de la imagen exterior del recinto mediante la instalación de una nueva envolvente.

El proyecto propone una malla de alta resistencia y totalmente transpirable que rodeará el estadio y permitirá incorporar tecnologías multimedia en su superficie.
Posteriormente, la tercera fase, programada para 2035, se centrará en la actuación sobre el terreno de juego. La propuesta plantea deprimir la cota del campo con el objetivo de ganar nuevas filas de asientos e incrementar la capacidad hasta los 25.176 espectadores.
La cuarta fase, prevista para 2040, estará dedicada a la adecuación del entorno urbano que rodea al Heliodoro Rodríguez López, con actuaciones destinadas a mejorar la integración del recinto en la ciudad.
Compatibilizar las obras con la actividad del estadio
Los técnicos señalaron que uno de los principales retos del proyecto será compatibilizar las obras con la actividad ordinaria del estadio, que continuará acogiendo competiciones deportivas y otros eventos durante el desarrollo de las distintas fases.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, defendió la necesidad de disponer de una planificación que marque el futuro de la instalación y recordó que el documento fue uno de los primeros encargos realizados por el actual grupo de gobierno.
Según indicó, cuando llegaron al Cabildo se encontraron con «un estadio que estaba cayendo a cachos» y consideró la imposibilidad de seguir actuando mediante intervenciones aisladas.
Dávila aseguró que el objetivo es dotar a la isla de una infraestructura moderna capaz de acoger no solo acontecimientos deportivos, sino también otro tipo de eventos, evitando que el estadio vuelva a perder oportunidades de desarrollo.

Por su parte, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, destacó que la transformación del Heliodoro debe ir acompañada de actuaciones sobre la accesibilidad, la movilidad y los espacios urbanos del entorno, al considerar que la reforma del estadio y la mejora de su integración en la ciudad forman parte de un mismo proceso.
Los responsables institucionales coincidieron en que el plan director constituye un marco estratégico para orientar la evolución futura de la instalación y subrayaron que la presentación del documento supone el inicio de un proceso de transformación que se prolongará durante las próximas décadas.
El presidente del CD Tenerife, Felipe Miñambres, se ha mostrado partidario de llevar a cabo estas obras para tener «una casa más estructurada, más bonita».


