
Aún tenía contrato en vigor para seguir al frente del Dreamland Gran Canaria, pero tras el descenso del equipo, Savané ha decidido dimitir

El presidente del Dreamland Gran Canaria, Sitapha Savané, ha presentado este lunes su dimisión tras certificarse el descenso del equipo a Primera FEB, según ha anunciado él mismo en rueda de prensa.
El exjugador senegalés, toda una leyenda en Granca, pone así fin a la etapa que abrió al asumir la presidencia en septiembre de 2022, en la que lideró desde los despachos al equipo que ganó Eurocopa en 2023 y luego apostó por trasladar el club a la Liga de Campeones-FIBA.
La caída a Primera FEB tras 31 temporadas consecutivas en Liga Endesa han sido la puntilla para Savané, que tenía contrato en vigor para seguir presidiendo el Dreamland Gran Canaria hasta el año 2027 tras haber renovado el verano pasado su acuerdo con el Cabildo de la isla, propietario del club.
Evitar la desunión
«Personalmente, no puedo permitir que mi figura sea un motivo de desunión que haga que alguien no se suba al barco del Dreamland Gran Canaria. Si nos llegamos a salvar tampoco hubiera cambiado la decisión. Teníamos la necesidad de recuperar la unión», ha expresado Savané sobre los motivos de su salida.
El ya expresidente del conjunto claretiano ha desvelado que la decisión está pensada desde hace un mes y medio, independientemente de los resultados amarillos, porque sentía que nunca debía «ser un problema para el bien del Gran Canaria», aunque ha lamentado que la crítica se haya «personalizado en una persona de una manera muy extraña».
Savané, que renuncia a los emolumentos restantes de su contrato, ha admitido que la desunión, tanto con la afición como dentro del vestuario, «ha sido la estocada» de un Dreamland Gran Canaria que «ya se estaba tambaleando»: «Por todo lo ocurrido, sea en Primera o Segunda, tenemos que recuperar la unión del entorno».
El presidente amarillo ha admitido que durante el verano «a nadie se le pasó por la cabeza tener que luchar por la permanencia», a pesar de que la temporada «empezó mal a nivel de juego y de resultados», si bien se confiaba en que la adaptación a la carga táctica del exentrenador amarillo, Jaka Lakovic, fuera adelante para salir del bache.
Mala temporada de pilares del equipo
También ha puesto en el disparadero el «mal inicio de mucha de la columna vertebral que nos había llevado cinco meses antes a una final europea», en referencia a la mala temporada de pilares como el capitán Andrew Albicy o Mike Tobey: «Ha habido jugadores de altísimo nivel que han estado muy por debajo de su nivel verdadero y parecía que estaba jugando su primo que no sabe nada de baloncesto».
Sitapha Savané ha admitido que en Valencia el equipo dio «una imagen vergonzosa sin una reacción de orgullo que todos esperábamos por parte de la plantilla», antes de sufrir el «cruel desenlace» del triple que aboca al descenso deportivo, aunque ha admitido que la caída a Primera FEB «no llega por el triple en Lugo» (en referencia a la última jugada que dio la victoria al Zaragoza sobre el Breogán).
El hasta ahora máximo dirigente de la entidad claretiana ha desvelado que la temporada empezó con «cierta desunión en el vestuario que se ha trasladado a la cancha», un factor que «nunca permitió al equipo tener la solidez y la resiliencia necesaria para competir siempre».
Apuesta por Lakovic
Ha defendido que la apuesta por la continuidad de Jaka Lakovic en marzo «no fue por afinidad o amistad», sino por todo lo que había demostrado en el club y por el trabajo que se veía semanalmente para revertir la dinámica.
En este sentido, ha defendido la labor del esloveno y ha matizado que, si se pone en una balanza los resultados de su sustituto, Néstor García, y de Lakovic, estos «no distan mucho».
Sitapha Savané ha pedido a la afición que se vuelque «todavía más» con el Gran Canaria en Primera FEB para que sean parte fundamental en «volver cuanto antes» a Liga Endesa.
«Soy un aficionado más del Granca. Se ha convertido en mi segunda casa desde 2004. Sufro más que cualquier aficionado, estoy muy dolido. Durante toda la temporada reflexionas en cada momento para ver cómo ayudar. No queríamos convertirnos en el club donde el presidente obliga a los fichajes o le dicta las jugadas al entrenador. Lo único claro es que como máximo responsable del club, uno siente la responsabilidad», ha reflexionado.


