Adiós al viejo hotel de Añaza, en Santa Cruz de Tenerife

Las cuestiones burocráticas impiden su completo derribo, pero se demolerán los accesos

El acceso al viejo hotel de Añaza, en Santa Cruz de Tenerife, tiene sus horas contadas. Ante la imposibilidad de su derribo completo por una cuestión burocrática, el Ayuntamiento ha ejecutado un plan para demoler con maquinaria robótica los posibles accesos como las escaleras y los balcones.

El Hotel se quedó en un proyecto de hotel para explotar a través del timesharing. Según los arquitectos, su estructura es dura y resistente, igual que la gestión, para su derribo.

Las cuestiones burocráticas son 600 propietarios repartidos por todo el mundo, hacen que el derribo sea prácticamente imposible. Por eso el Ayuntamiento está trabajando para evitar que más personas puedan acceder a las plantas superiores.

Hotel abandonado de Añaza, en la costa de Santa Cruz de Tenerife. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife

Zaida González, Concejala de Urbanismo Santa Cruz de Tenerife, explica que «dificultando en la medida de lo posible el acceso de personas a un edificio que es un riesgo».

A lo largo de estos 50 años y en los últimos tiempos se han producido constantes intervenciones para evitar suicidios.

Xiomara Cruz, madre de Matías, el último joven que se precipitó desde el edificio, cuenta que esa valla no impide que la gente pase. Denuncia que un mes después de su muerte alguien accedía a la última planta y encontraba la mochila de su hijo. La demolición de los accesos viene a dar respuesta en parte a las demandas de las familias.

Cruz añade que «desgraciadamente, Matías perdió la vida ese día, pero el día antes hubo un operativo de 2 horas para bajar otro chico».

En 2018 se iniciaron los trámites para actuar en el entorno. Expropiar y demoler costaría 2 millones y medio de euros. Las familias lo entienden, pero también piden una revisión de los protocolos en la atención de la salud mental.

COMPARTE

ÚLTIMAS NOTICIAS

NOTICIAS RELACIONADAS