La familia de José Antonio Martín Pérez, desaparecido en Tenerife en junio de 2016, ha pedido en los juzgados que se reabra la investigación
La Asociación SOS desaparecidos avanza este lunes que la familia de José Antonio Martín Pérez, desaparecido en Tenerife en junio de 2016, reclama que el juzgado de La Orotava reabra la investigación para que puedan retomarse las pesquisas y realizar nuevas búsquedas y comprobaciones. La organización detalla en una nota que José Antonio tenía 39 años cuando desapareció.

Que la policía pueda empezar de cero
Vivía junto a sus padres en el municipio de La Orotava y su hermana Conchi, que también residía con él, recuerda que el 5 de junio de 2016, cuando su hermano salió del domicilio, una vecina que vivía enfrente lo vio en el exterior y llevaba una rebeca al hombro y se dirigía a su coche, un ‘Opel Astra’ de color negro.
La Guardia Civil averiguó que más tarde se desplazó hacia un bar de La Laguna, donde tomó un dulce y un café en compañía de su pareja y a partir de entonces, se perdió su rastro.
Ahora, la familia vuelve a pedir al juzgado de La Orotava que reabra la causa para que los investigadores puedan retomar las pesquisas sobre la desaparición.
«Necesitamos que haya otra batida y que la policía pueda empezar de cero. En el Puerto de la Cruz hay muchas cuevas que en su momento no se revisaron, y hoy en día hay drones, lo necesitamos porque la incertidumbre nos está matando, ya no vivimos, sobrevivimos», relata Conchi.
Clasificada como desaparición voluntaria
La denuncia por la desaparición de José Antonio se presentó transcurridos los tres primeros días y según recuerda la familia, tanto los investigadores de la Guardia Civil –que en un primer momento estuvieron al frente de la investigación– como las autoridades municipales de La Orotava, clasificaron la ausencia como voluntaria.
Sin embargo, José Antonio tenía diagnosticado un trastorno bipolar desde 2013 y, por tanto, era una persona vulnerable, señala la asociación.
El coche fue encontrado ocho días después de su desaparición, en Martiánez, a la salida de un túnel cercano al Puerto de la Cruz. En su interior se encontró el cargador de su teléfono móvil, colillas en los asientos del conductor y del copiloto y una nota manuscrita dirigida a Conchi, en la que le pedía que se sacara el carnet de conducir, vendiera el vehículo y se comprara uno más pequeño para ayudar a sus padres.
Además había un testigo testigo, un hombre que había aparcado su furgoneta en las inmediaciones y que afirmó haber visto a José Antonio deambular por la acera contigua al túnel y mirar hacia arriba.
Tras la localización del vehículo se desplegó un dispositivo en el que participaron distintos servicios de emergencia, entre ellos la Policía Local, integrantes de las agrupaciones de Protección Civil del Puerto de la Cruz y de La Orotava, la unidad canina de La Laguna, una embarcación de la Cruz Roja y un helicóptero de Salvamento Marítimo, pero Conchi lamenta que solo se le buscó durante cinco horas, el mínimo que exige el protocolo.


